ONU alerta sobre crisis climática si no se reducen emisiones de Metano

Reducir drásticamente las emisiones de dióxido de carbono es fundamental para poner fin a la crisis climática. Pero, por primera vez, el informe de la ONU sobre el cambio climático hizo énfasis en la necesidad de controlar a un culpable más insidioso: el metano, un gas invisible e inodoro con un poder de calentamiento a corto plazo que es más de 80 veces superior que el del dióxido de carbono.

Los países deben hacer «reducciones fuertes, rápidas y sostenidas» de emisiones de metano, además de recortar las de CO2, advierten los científicos en un informe histórico del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC, por sus siglas en inglés) publicado esta semana.

La petición podría causar consternación en los países que optan por el gas natural como alternativa más limpia al carbón que emite CO2. También podría suponer un reto para los países en los que la agricultura y la ganadería, especialmente la de vacuno, son industrias importantes.

El metano, el componente principal del gas natural que usamos para nuestras cocinas y para calentar nuestros hogares, puede producirse en la naturaleza cuando erupcionan volcanes y cuando se descompone la materia vegetal. Pero también se bombea a la atmósfera en cantidades mucho mayores por los vertederos, la ganadería y la industria del petróleo y el gas.

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