Tzotzil, diseñador mexicano que ya fue parte de las pasarelas estadounidenses y ahora apoya a los artesanos.

El diseñador tzotzil que ya fue parte de las pasarelas estadunidenses e invitado en Harvard, apoya a los artesanos.

La mirada de Alberto López Gómez refleja un brillo que envuelve, su sonrisa habla de la alegría con la que camina por la vida, sus palabras confirman que su propósito como tejedor y diseñador indígena es compartir y ayudar a sus compañeras tejedoras de las comunidades de los pueblos de Chiapas, pero sobre todo luchar porque su trabajo sea valorado y que se impida el plagio. Es el tejedor de ilusiones y diseñador de origen tzotzil que llegó a las pasarelas de Nueva York para participar en el American Indian Fashion Through the Feathers, ofreció una plática en la Universidad de Harvard, fue reconocido en la Cámara de Diputados y su imagen aparece en el libro de texto de tercer grado de los estudiantes en su estado natal.

Esos reflectores le dan confianza y seguridad para exigir y hablar como vocero de las comunidades indígenas de Chiapas y México, para que sus creaciones sean reconocidas y respetada, en medio de la serie de plagios que hacen algunas de las grandes compañías y diseñadores internacionales, y para que de una vez por todas puedan patentar sus creaciones, sus prendas, huipiles, rebozos, tejidos, brocados y demás. Denuncia que algo muy grave sucede en las comunidades, porque como artesanos indígenas no saben hablar español, entonces eso les impide defender sus derechos como creadores.

“Por eso tratamos de dar a conocer más nuestra creaciones y patentarlas, porque al final, nosotros somos creadores, somos artesanos y lo que hacemos es patrimonio cultural. Esperamos que ahora con el anuncio de Original, que se realizará en noviembre, desde la Secretaría de Cultura y desde el gobierno nos puedan apoyar. Queremos que nos asesoren para registrar nuestra marca, porque tenemos el derecho de defendernos y de reclamar el plagio en el que incurren algunos diseñadores y todo aquel que no da el crédito a nuestro trabajo”. López Gómez, quien salió de su comunidad para mostrar su trabajo en San Cristóbal de las Casas, pasó malos momentos para cristalizar ese sueño. “Hasta lloré porque me quedé en la calle varios días, no tenía amigos; es triste porque al final nadie me apoyó, toqué puertas y algunas no me las abrieron, más bien me las cerraron. Ahora puedo decir que estoy aquí, que vale la pena nuestro proyecto, la línea de atuendos tradicionales de la región K’uxul Pok (que significa prenda viva), y que fundé en 2009. Para mí es un honor representar a mi municipio y a Chiapas y, por supuesto, México”. A sus más de 30 años, su intención es conocer más lugares para difundir sus creaciones, buscar el apoyo a su trabajo y que paguen el precio justo por lo que hacen, porque al final lo que dejan plasmado en ellas son su historia y el legado de sus antepasados.

“Por eso tratamos de dar a conocer más nuestra creaciones y patentarlas, porque al final, nosotros somos creadores, somos artesanos y lo que hacemos es patrimonio cultural. Esperamos que ahora con el anuncio de Original, que se realizará en noviembre, desde la Secretaría de Cultura y desde el gobierno nos puedan apoyar. Queremos que nos asesoren para registrar nuestra marca, porque tenemos el derecho de defendernos y de reclamar el plagio en el que incurren algunos diseñadores y todo aquel que no da el crédito a nuestro trabajo”. López Gómez, quien salió de su comunidad para mostrar su trabajo en San Cristóbal de las Casas, pasó malos momentos para cristalizar ese sueño.

“Hasta lloré porque me quedé en la calle varios días, no tenía amigos; es triste porque al final nadie me apoyó, toqué puertas y algunas no me las abrieron, más bien me las cerraron. Ahora puedo decir que estoy aquí, que vale la pena nuestro proyecto, la línea de atuendos tradicionales de la región K’uxul Pok (que significa prenda viva), y que fundé en 2009. Para mí es un honor representar a mi municipio y a Chiapas y, por supuesto, México”. A sus más de 30 años, su intención es conocer más lugares para difundir sus creaciones, buscar el apoyo a su trabajo y que paguen el precio justo por lo que hacen, porque al final lo que dejan plasmado en ellas son su historia y el legado de sus antepasados.

“Ahora estoy muy feliz, gracias a Dios, a nuestra lucha y gran esfuerzo como artesanos independientes, lo que hicimos con las compañeras fue complicado, pero logramos ir a exponer nuestros trabajo hasta Nueva York y, también en la Universidad de Harvard. Al ver que nuestros diseños estaban hechos en telar de cintura y que todos los bordados tienen significados, se quedaron sin palabras, se dieron cuenta de que son prendas que preservan un gran legado”.  y además.. Un artesano, diseñador de moda Oriundo de Magdalena Aldama, en Chiapas, dice que su mejor maestra fue su mamá, Margarita (recién fallecida), quien le enseñó a tejer en hilar de cintura, aunque le advirtió de todos los prejuicios a los que se enfrentaría porque ese era un trabajo tradicionalmente para las mujeres. Tuvo que aprender español para defenderse de las injusticias.

 

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