SIGUE E$TANCADO EL CASO DE ROMERO DE$CHAMP$

El silencio envuelve las investigaciones contra el antaño poderoso líder sindical, señalado por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.

El caso contra Carlos Romero Deschamps amenaza con explotar en manos de la Fiscalía General de la República (FGR).

Enredada en el caso Odebrecht, sus ramificaciones y otras investigaciones que involucran a políticos y profesionales de alto perfil, caso del abogado Juan Collado o el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, la agencia investigadora tiene abiertas desde hace años varias indagatorias contra el viejo líder del sindicato petrolero, señalado por enriquecimiento ilícito y triangulación de recursos.

Dirigida por Alejandro Gertz, la Fiscalía está teniendo dificultades para avanzar en procesos emblemáticos de la actual administración. En el caso de Cabeza de Vaca, la agencia investigadora no ha logrado concretar la detención del gobernador, acusado de lavado de dinero, delincuencia organizada y fraude fiscal.

Lo mismo ocurre con Ricardo Anaya, implicado en el caso Odebrecht por Emilio Lozoya, ex director de Pemex. Lozoya acusó a Anaya de recibir dinero a cambio de su apoyo en la Cámara de Diputados. La Fiscalía inició una investigación contra él, pero Anaya ha acusado a la dependencia de persecución política.

En el caso de Romero Deschamps, el silencio rodea las pesquisas. La FGR mantiene “congeladas” las investigaciones, a pesar de la gravedad de las acusaciones en contra del viejo petrolero.

Cuestionado al respecto, un vocero ha señalado que “las investigaciones están en curso, se siguen allegando de información. Son procesos largos, se ha solicitado información financiera, se han desahogado otras pruebas, todo de acuerdo al cauce legal”.

Retirado a la fuerza en mayo pasado, Romero Deschamps encabezaba el sindicato desde 1989, treinta años trufados de sospechas de corrupción dentro y fuera del gremio, siempre al amparo de los Gobiernos en turno, ya fueran del PRI o el PAN.

En marzo, el presidente, Andrés Manuel López Obrador, informaba de que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, UIF, había presentado varias denuncias en su contra por presunta triangulación de recursos y enriquecimiento ilícito. La FGR debía encargarse de construir un caso a partir de las pruebas presentadas por la UIF.

Eran las últimas pesquisas abiertas contra el petrolero, que solo desde diciembre de 2018, cuando López Obrador inició su mandato, aparece en otras 10 denuncias presentadas por facciones disidentes del sindicato.

En febrero, se informó que las investigaciones que más adelanto presentan son las dos que inició la

UIF, que apuntan además a su entorno más cercano, su esposa e hijos. La agencia investigadora mantiene activas tres investigaciones contra el viejo líder sindical.

En el caso de las dos de la UIF, el órgano de Hacienda había detectado movimiento extraños de dinero en las cuentas de Romero Deschamps y los suyos. En sus pesquisas señalan por ejemplo que el sindicalista tuvo depósitos por 111 millones de pesos y retiros por 81 millones entre junio de 2011 y marzo de 2017. El sueldo anual de Romero Deschamps rondaba el millón y medio de pesos.

Sus hijos aparecen también como parte de la presunta red de triangulación de recursos del petrolero. Alejandro Romero Durán presentó por ejemplo depósitos en sus cuentas bancarias de 108 millones de pesos entre 2012 y 2017. Además, en agosto de 2018 recibió un préstamo de cinco millones de la Sección 34 del sindicato petrolero, pese a que no está registrado como empleado.

La investigación de la UIF revela además compras y gastos extraños para un líder sindical. Romero Deschamps y su familia realizaron 477 viajes en avión, a países como Reino Unido, España, Singapur, Estados Unidos, Alemania, Brasil o Japón, se hicieron con un yate por valor de 35 millones de pesos o compraron joyas por 152.000 pesos.

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