La Unión Europea también critica los subsidios a los vehículos eléctricos de EU

La UE es el último de los socios comerciales en criticar la disposición del gobierno de Biden, que discriminaría a las empresas extranjeras. México y Canadá señalan que viola el libre comercio.

La Unión Europea (UE) advirtió a los líderes del Congreso de Estados Unidos y a los miembros de la administración del presidente Joe Biden que el uso agresivo de los créditos para vehículos eléctricos podría crear «fricciones» en la relación transatlántica.

Valdis Dombrovskis, jefe de comercio de la UE, envió una carta con fecha del 3 de diciembre a funcionarios, incluidos el líder de la mayoría del Senado, Charles Schumer, y el líder de la minoría, Mitch McConnell, diciendo que los subsidios del gobierno discriminarían a los fabricantes de automóviles europeos, según una copia de la carta vista por Bloomberg.

El plan de gastos propuesto por Biden aumenta los créditos para los eléctricos hasta 12,500 dólares por vehículo. De aquí hasta 2026, el crédito base es de 7,500 dólares, a los que se sumarían 4,500 dólares si se trata de autos fabricados en plantas estadounidenses sindicalizadas y 500 dólares más a aquellos con baterías fabricadas también en Estados Unidos. A partir de 2027, los vehículos tendrían que fabricarse en Estados Unidos para calificar para cualquier crédito.

La UE es el último de una serie de socios comerciales clave en criticar la disposición, y argumenta que discriminaría a las empresas extranjeras y perjudicaría a los trabajadores estadounidenses. México y Canadá dijeron que estarían dispuestos a responder con contramedidas en caso de que la versión aprobada por la Cámara se convierta en Ley.

Los créditos fiscales «darían lugar a una discriminación injustificada contra los fabricantes de automóviles y componentes de automóviles de la UE», dijo Dombrovskis en la carta. «Tengo muchas esperanzas de que no genere fricciones innecesarias ni cree nuevas barreras en la relación transatlántica».

Incentivos solo para eléctricos producidos en plantas sindicalizadas

Joe Biden ve en la rápida adopción de los autos a baterías no solo un camino para combatir el cambio climático, sino una forma de estimular la economía mediante la generación de nuevos empleos sindicalizados. Así, su propuesta es que los incentivos se otorguen solo a quienes compren autos eléctricos fabricados en plantas del país que operen bajo un contrato colectivo negociado con sindicatos.

Pero ninguno de los fabricantes de automóviles europeos o asiáticos con plantas en Estados Unidos tiene personal sindicalizado. Solo las de General Motors, Ford y Stellantis, ubicadas en el norte, cumplen con el requisito.

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