LA OEA A SUS 70 AÑOS


Por Laura Rojas

Este año la OEA (Organización de los Estados Americanos) cumplió 70 años. Por tal motivo, el Senado de la República publicó el libro La Organización de los Estados Americanos hacia su 70 aniversario: desafíos actuales y su relevancia en el acontecer hemisférico con el propósito de exponer la evolución histórica de la organización, dimensionar los aportes que ha hecho a los países de las Américas que la integran y reflexionar sobre sus desafíos actuales a la luz de los retos que nuestra región afronta hoy día.
Este libro, junto con su predecesor publicado hace dos años, México y la Organización de las Naciones Unidas. Los primeros setenta años, busca también contribuir a la defensa del multilateralismo en un momento en el que por distintos motivos y desde distintas latitudes está siendo debilitado.
Así, el prólogo, escrito por el canciller Luis Videgaray, y los catorce autores de los ensayos, de entre los que destaca el actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, aportan al lector una vasta exposición sobre sus muy diversas contribuciones a la región como las Misiones de Observación Electoral que no sólo se limitan a observar los procesos electorales, sino que hacen recomendaciones para el fortalecimiento de la democracia que son altamente asumidas por los países o el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, cuyas decisiones y recomendaciones han sentado precedente en temas tan fundamentales como la libertad de expresión.
Otras de sus aportaciones son el concepto de seguridad multidimensional y sus acciones en los procesos de paz del continente. Todo lo anterior ha consolidado a la OEA como el principal organismo multilateral del continente. No obstante, este organismo no ha estado exento de críticas, como el cuestionamiento de que un solo país, Estados Unidos, la ha utilizado predominantemente a favor de sus propios intereses por sobre los de la comunidad. Si se revisan las votaciones y los países promotores de la mayoría de las resoluciones aprobadas por el Consejo Permanente, se puede comprobar que hay una participación y protagonismo de muchos otros países por encima de Estados Unidos.
Tal es el caso del papel que la OEA ha jugado desde hace algunos años en la exigencia del respeto al orden constitucional y a los derechos humanos en Venezuela y, recientemente, en Nicaragua, en el que países como México han asumido un liderazgo importante, ante lo cual, por cierto, la próxima administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador deberá valorar el cambiar de política y sus alternativas: alinearnos con un bloque de países ubicados en un polo opuesto a la reciente historia democrática de México que defiende los regímenes venezolano y nicaragüense, asumir una posición tibia muy parecida a la complicidad apenas hace unos tres años superada o quizá disminuir el protagonismo, pero seguir con una política congruente con uno de los principios de política exterior establecidos en nuestra Constitución: el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos.
En suma, la obra sobre la OEA presentada hace un par de días es una invitación a ampliar nuestro conocimiento sobre los beneficios de la cooperación entre los países de las Américas agrupados en esta organización y sobre la forma en la que ésta puede ser aún mejor.

Previous Enrique Peña Nieto entrega la Medalla Bellas Artes al bailarín Isaac Hernández
Next Asisten diputados Sámano y Mejía a la ceremonia del natalicio de Alfredo del Mazo Vélez