AMLO amarra el apoyo de electricistas a la reforma con el pago de jubilaciones

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) se ha manifestado a favor de la reforma en el sector eléctrico. Una de sus peticiones es que sus trabajadores formen parte de la estatal CFE.

La relación entre el presidente López Obrador y el Sindicato Mexicano de Electricistas quedó refrendada esta mañana en Palacio Nacional. Más de doce años después de publicarse el decreto que extinguió a Luz y Fuerza del Centro, este jueves se anunció un programa de compensación para una fracción de los trabajadores de la compañía. Y con ello el presidente López Obrador podría estar asegurando el apoyo del sindicato de electricistas a la reforma que promueve.

La paraestatal desapareció el 11 de octubre de 2009, después de que el gobierno del presidente Felipe Calderón desconociera a su líder sindical Martín Esparza y publicara un decreto que asentaba la extinción. Unos días después, a las afueras de San Lázaro, López Obrador acompañaba en un mitin al líder de los electricistas y pedía se investigara la extinción de la compañía. Al acto también asistieron algunos legisladores como Ricardo Monreal y Gerardo Fernández Noroña.

El argumento del gobierno calderonista para la desaparición de Luz y Fuerza se basó en los altos costos que representaba para el Estado. Tras la extinción, el presidente panista prometió un servicio eficiente y moderno para el centro del país, en donde Luz y Fuerza daba el servicio. El cierre de la compañía dejó sin empleo a 45,000 trabajadores, de acuerdo con las cifras oficiales.

Su extinción se dio en medio de un discurso presidencial, que aseguraba se necesitaba un cambio profundo también en otros sectores, como el de educación y telecomunicaciones.

Ahora, la administración del presidente López Obrador pretende resarcir lo que denomina como una decisión injusta e injustificada tomada “en el marco de la política neoliberal y privatizadora”: este jueves anunció un beneficio para 8,892 ex trabajadores de la paraestatal que estaban próximos a jubilarse en el momento de desaparición de la compañía

El programa pretende que los trabajadores de Luz y Fuerza con al menos 19 años, seis meses y un día laborando en la compañía antes de la extinción de la misma, puedan acceder a una jubilación que va de los 3,200 hasta los 63,000 pesos mensuales, según lo dicho en la conferencia matutina en Palacio Nacional. La principal condición es que desistan de cualquier proceso iniciado ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y que se comprometan a no abrir algún otro en el futuro.

El gobierno federal se libraría de alrededor de 2,100 juicios laborales iniciados tras la extinción de la paraestatal, de acuerdo con la comunicación oficial.

La negociación de la medida parece haber acercado aún más a esta fuerza política con el gobierno federal. En los comunicados emitidos durante los últimos meses, y en los que se hace referencia a las peticiones, el Sindicato habla de su apoyo a la iniciativa presidencial que pretende cambiar el dinamismo del mercado para favorecer a la estatal CFE.

Una de las demandas que tiene la organización es la reinserción laboral de sus trabajadores a la empresa eléctrica nacional. La empresa disuelta proporcionaba el servicio a unos 25 millones de personas en la Ciudad de México –entonces Distrito Federal– y el Estado de México, Puebla, Morelos e Hidalgo. En ese momento, la estatal CFE tenía el resto de los clientes, alrededor de 75 millones de hogares y comercio. Tras ello, la segunda compañía, que hoy acapara reflectores por la reforma presidencial, se hizo de la titularidad de todo el servicio.

“Señor presidente cuente con nuestro decidido apoyo en el rescate de la soberanía energética de México a través de la aprobación de su iniciativa de reforma eléctrica que sin duda vamos a lograr”, se lee en uno de los comunicados firmados por Martin Esparza, el líder sindical. El Sindicato, de acuerdo con la información difundida en redes sociales, ha realizado foros de manera constante para hablar de la reforma eléctrica y los beneficios que ésta, desde su perspectiva, podría atraer.

El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP), uno de los organismos creados por el presidente al inicio del sexenio y que ahora lidera la iniciativa, ya había puesto en marcha otras medidas favorables para el sindicato de electricistas.

En septiembre de 2020, anunció la condonación de deudas hipotecarias a 4,870 ex empleados de Luz y Fuerza. “Emocionados por este trámite jurídico que les libera de adeudos de 300,000 y hasta 900,000 pesos, derivados de sus créditos hipotecarios, los ex trabajadores y jubilados, agremiados al Sindicato Mexicano de Electricistas, refrendaron su apoyo al primer mandatario”, dice el comunicado de ese momento.

Botón volver arriba