EL “AVE DE LAS TEMPESTADES”

Por Helga Kauffman

Mario Delgado Carrillo es un personaje rijoso y proclive a hacer todo lo posible para tener la aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador, razón por la cual se ha engarzado en el discurso beligerante del tabasqueño para iniciar una peligrosa campaña en contra de los diputados que con su voto rechazaron la reforma eléctrica.

De tal manera que promovió que se expongan en las plazas públicas carteles con las fotografías de cada uno de los legisladores que votaron en contra de la propuesta presidencial con la leyenda “Traidor a la Patria”.

Ello no debiera ser permitido, pero el llamado al linchamiento – que podría volverse literal – es promovido por el inquilino de Palacio Nacional, sin que entienda – terco como una mula – que pone en riesgo a quienes ejercen su derecho a disentir.

No debe perderse de vista que en el movimiento que encabeza el Presidente hay fanáticos que podrían atentar contra legisladores del PAN, PRI, MC y PRD solo por no coincidir con los dictados presidenciales.

Si el Gobierno y Morena consideran que los diputados son traidores a la Patria, deberían acudir a la Fiscalía General de la República y exigir que se les aplique el artículo 123 del Código Penal Federal, en lugar de poner en riesgo su integridad e, incluso, su vida.

Ese ordenamiento establece que “se impondrá la pena de prisión de cinco a 40 años y multa hasta de 50 mil pesos al mexicano que cometa traición a la Patria”.

Seguramente consideran que los legisladores atentaron “contra la independencia, soberanía o integridad de la Nación Mexicana con la finalidad de someterla a persona, grupo o Gobierno extranjero”.

Entonces pregunto: ¿por qué no los denuncian penalmente?

Pero está visto que la cordura no está en la 4T, y para muestra lo que escupió la petista Margarita García: hay que “crucificar” a los que se oponen a los proyectos de López Obrador, porque son unos “vendepatrias”.

Tras ello, el Diego Rivera colimense informó su ocurrencia de exponer públicamente a los legisladores y, ante las críticas que ello desató, escribió un mensaje en Twitter que lo retrata como un vándalo, como un porro: “Quienes votaron en contra de la reforma eléctrica afirman que su integridad está en riesgo si dan la cara al pueblo. ¿Por qué tienen miedo que la gente se entere de su voto? ¿A quién representan? ¿Por qué les asusta que el pueblo sepa que traicionaron a la Patria?”

Bueno, pero que podemos esperar de un personaje que reúne todas las condiciones para no ser considerado un verdadero izquierdista: estudió en el ITAM, hizo una Maestría en el extranjero y por si ello no bastara perteneció a la organización NXIVM, cuyo líder Keith Raniere fue condenado a pasar 120 años de prisión por cargos como explotación sexual de una menor y posesión de pornografía infantil.

Ese es el hombre que llama a colocar en la hoguera a quienes piensan diferente. Es el “ave de las tempestades”.

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