LA BÚSQUEDA SIN FIN EN UN PAÍS CON UN GOBIERNO INDIFERENTE

Por Helga Kauffman

Para nadie es desconocido que en México se viva una realidad que pareciera sacada de una novela de terror, donde la inseguridad es tan común que ya nos estamos acostumbrando a ella, lo cual resulta lamentable.

Pero hay algo más aterrador aún: la escalofriante realidad que enfrentan los familiares de personas desaparecidas en nuestro país, dado que es algo que tiene una fuerte carga de dolor y sufrimiento, máxime ante la omisión de las autoridades y la impunidad prevaleciente.

En los 32 estados de la República, está la presencia de todas estas familias que se han convertido en buscadoras, ya sea en solitario o acompañadas por grupos para encontrar a sus seres queridos, tristemente en la mayoría de los casos y cuando tienen suerte, recuperan solo sus restos.

Esta semana el Comité de Desapariciones Forzadas (CED) de la Organización de las Naciones Unidas dio a conocer un reporte que hace que se levanten los pelos.

Es alarmante, más de 100 mil personas desaparecidas, sin contabilizar en ello a los ciudadanos centroamericanos que en su ruta hacia los Estados Unidos también están desaparecidos. Las cifras son resultado de la primera visita oficial del comité de la ONU.

Sin embargo, pareciera que este listado se queda corto, ya que una cosa son las cifras que se pueden retomar de lo que los burócratas quieren dar, y otra muy diferente la real, aquella que está cargada de cifras que se pierden en el mar de la inoperancia y de la abulia de las autoridades que parecen empeñadas en hacer creer que en México o pasa nada, que estamos viviendo en un país de las maravillas.

Los familiares de los desaparecidos aseguran que son muchos más los que faltan y por ello piden a las autoridades atender la recomendación de la ONU, que llamó a reforzar la búsqueda de personas y evitar que los hechos queden impunes.

La delincuencia organizada es sin duda parte de los ejecutores de estos delitos, que provocan crisis en la búsqueda y crisis en el sistema forense.

En México, Karla Quintana, comisionada nacional del Comité de Búsqueda, reconoce la gravedad del problema y tiene un diagnóstico muy preciso, pero le faltan elementos para reforzar la búsqueda de los desaparecidos.

Aquí cabe preguntar la razón por la cual una administración que se dice de izquierda, integrada por supuestamente luchadores sociales que han experimentado en carne propia las vejaciones y humillaciones el poder, incurre en lo mismo que critican.

Andrés Manuel López Obrador no solo está en falta, sino que ha demostrado lo despreciable de su ser y su verdadero rostro, que no es otro que el de un priísta lleno de resentimientos y que busca, a como dé lugar, cebarse en todo aquel que piensa diferente, que cree que estamos mal, que nos está jodiendo.

Dos vías se abren para los que no concuerdan con el jeque tropical: ir a la chingada, ya sea por la vía de la denostación presidencial o porque se intente que los inconformes con la mediocre administración federal, sean los próximos que sean buscados por sus familiares.

Botón volver arriba