Calimaya entre el caos, las promesas incumplidas y el cinismo del alcalde Óscar Hernández Meza

Día tras día, los calimayenses se enfrentan a baches de grandes tamaños, falta de agua, transporte público insuficiente, drenaje al aire libre y alumbrado público deficiente.

Calimaya se ha convertido en una de las demarcaciones más caóticas del Estado de México, donde los resultados del Ayuntamiento son negativos y, para muestra, está el hecho de que Óscar Hernández Meza aseguró que durante dos meses realizaron obra para arreglar el drenaje, lo cual no sirvió.

Así, día tras día, los calimayenses se enfrentan a baches de grandes tamaños, falta de agua, transporte público insuficiente, drenaje al aire libre y alumbrado público deficiente.

Los calimayenses consideran que la sobre explotación de minas pétreas de las que se obtienen materiales como arena, grava y tepojal para seguir expandiendo las viviendas, es lo que ha propiciado muchos de los problemas que se padecen.

Pero, a pesar de que las pruebas son irrefutables – como un estudio que realizó la facultad de Geografía de la UAEM, donde se expone las alteraciones que las minas provocan en el medio ambiente – el Ayuntamiento se atrevió a negarlo.

En este sentido, consideran que si bien la necesidad de las personas por encontrar un lugar donde situarse las lleva a extenderse más de lo que se debería permitir, el presidente Óscar Hernández Meza, con tal de obtener beneficios de las inmobiliarias, les permite construir donde ya no es posible.

Pero hay algo más, ya que los ciudadanos cuestionan el que están aumentando las contribuciones con las actualizaciones al Impuesto Predial, que se ha elevado hasta en un 200 por ciento, y ello no se refleja en obras.

Indican que el presidente municipal realizó una buena inversión y que, lo que al final queda en la administración son inversionistas que deben recuperar lo que consideran que es suyo, en detrimento del pueblo.

Botón volver arriba