Wall Street cierra junio en rojo en lo que es su peor semestre desde 1970

Wall Street acabó la sesión a la baja este jueves, cerrando un mes y un trimestre sombríos.

Wall Street acabó la sesión a la baja este jueves, cerrando un mes y un trimestre sombríos en el final de la peor primera mitad de año del S&P 500 en más de medio siglo.

Los tres principales índices bursátiles estadounidenses cerraron el mes de junio y el segundo trimestre con pérdidas, y el S&P 500 anotó su mayor caída porcentual en un primer semestre desde 1970.

El Nasdaq registró la mayor caída porcentual de su historia entre enero y junio, mientras que el Dow Jones sufrió su mayor desplome porcentual para un primer semestre desde 1962.

El S&P 500 perdió 33.45 puntos, o un 0.88%, para terminar en las 3,785.38 unidades, mientras que el Nasdaq Composite bajó 149.15 puntos, o un 1.33%, hasta las 11.028,74 unidades. El Promedio Industrial Dow Jones cayó 253,88 puntos, o un 0.82%, hasta los 30,775.43 enteros.

De los 11 principales sectores del S&P 500, el de la energía es el único que muestra una ganancia en lo que va de año, ayudado por el repunte de los precios del crudo ante la preocupación por el suministro debido al conflicto entre Rusia y Ucrania.

Los tres índices encadenaron su segunda caída trimestral consecutiva. La última vez que esto ocurrió fue en 2015 para el S&P y el Dow, y en 2016 en el caso del Nasdaq.

El 2022 comenzó con un aumento de los casos de Covid-19 debido a la variante Ómicron, luego llegó la invasión de Rusia en Ucrania, la mayor inflación en décadas y las agresivas subidas de tasas de interés de la Reserva Federal, que han avivado el temor a una recesión.

“Todo el año ha sido un tira y afloja entre la inflación y la ralentización del crecimiento, equilibrando el endurecimiento de las condiciones financieras para hacer frente a las preocupaciones sobre la inflación, pero tratando de evitar el pánico absoluto”, dijo Paul Kim, director ejecutivo de Simplify ETFs.

“Creo que es más que probable que estemos ya en una recesión y ahora mismo la única pregunta es cómo de dura será la recesión (…) Creo que es muy poco probable que veamos un aterrizaje suave”, añadió Kim.

Datos económicos publicados el jueves no contribuyeron a disipar esos temores. La renta disponible bajó, el gasto de los consumidores se desaceleró, la inflación se mantuvo alta y las solicitudes de subsidio de desempleo aumentaron.

“Hemos empezado a ver una desaceleración del gasto de los consumidores”, dijo Oliver Pursche, vicepresidente senior de Wealthspire Advisors. “Y parece que la inflación está pasando factura al consumidor medio y eso se traduce en los beneficios empresariales, que es lo que en última instancia impulsa el mercado de valores”.

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