COSTOS Y BENEFICIOS DE UN ENCUENTRO

Por A. M. Pérez

Cuando se habla de la reunión de dos mandatarios, las expectativas crecen, máxime cuando se tratan de naciones que comparten no solamente una frontera, sino múltiples problemas derivados de la vecindad.

En este sentido cabría preguntar ¿cuál fue el beneficio para México la reunión entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden?.

Se quiera o no, el encuentro puede servir para mucho, entre ello, para el anecdotario, por las fotografías que se tomaron ambos mandatarios.

Pero, ¿qué hubo más allá de los monólogos de ambos mandatarios?.

Es lógico que se diga que hubo avances, que la directriz de López Obrador y de Biden, colocan a ambas naciones en un camino de mayor entendimiento y cooperación.

Eso, en teoría, puede ser cierto, pero hay que atender al hecho de que ambos presidentes cuentan con equipos que son quienes realmente negocian los temas de interés para uno y otro Gobierno.

Pero, más allá de la animadversión que ambos puedan generar en sus países – aunque en el caso del mexicano se esgrime que goza de una gran popularidad – hay algo que quedó en el limbo: la falta de un acuerdo concreto en materia de migración, ya que si bien se acordó que México aportaría mil 500 millones de dólares para mejoras en la infraestructura fronteriza, ello no implica que mejoren las condiciones de quienes se ven obligados a salir de sus naciones en busca de mejores condiciones de vida.

Y es que, hay que atender al hecho de que no hubo en la reunión oficial ninguna propuesta para atender la migración hacia Estados Unidos, que alcanza ya el término de tragedia humanitaria, mucho menos un plan para contener la violencia que padece México, facilitada por el tráfico de armas desde el país vecino del norte.

Quizá podría decirse que la propuesta de Biden de “incrementar el comercio internacional para combatir la inflación’’, va en cierto sentido para tratar de contrarrestar los efectos de la inflación en ambos países, pero de ahí en fueta la reunión resultó anodina.

Por ello, “la chamba” será para el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien deberá explicar los resultados de la visita del Presidente mexicano a su contraparte estadounidense.

Con seguridad en los próximos días se conocerán los resultados de las negociaciones entre los equipos de trabajo de ambos mandatarios, pues son ellos, realmente, los encargados de aterrizar las propuestas generales de los jefes de Estado.

Hay que recordar que en noviembre se tiene programada una reunión entre los presidentes de México, Estados Unidos y Canadá, para lo cual desde ya se trabaja en la Secretaría de Relaciones Exteriores, en lo que, sin duda, será la última oportunidad que tendrá Ebrard para subirse al tren de la candidatura presidencial.

Eso, y los resultados de la gira de esta semana, podrán reencarrilar al canciller en una carrera en la que se le ve tercero, pese a tener más méritos que los dos punteros.

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba