LEGITIMIDAD, LEGALIDAD, CARAVANA MIGRATORIA

Por Armando Salinas Torre

Nuestro país aspira a consolidarse como un Estado democrático de derecho, sin embargo, la corrupción escandalosa e insultante hace sus estragos erosionando la credibilidad de las instituciones públicas; situación que se agrava o funciona como vasos comunicantes ante la ineficacia absurda de las instituciones.
El teórico social que ha hecho grandes contribuciones a la democracia y los derechos humanos, David Beetham, nos indica que la legitimidad es el grado de apoyo de los ciudadanos al funcionamiento y ejercicio del poder político.
Es obvio que el gobierno federal carece de ese apoyo para actuar conforme ordena la ley, pues se encuentra vacilante y sorprendido por la caravana de miles de migrantes que ingresaron en forma ilegal a nuestro territorio nacional, a pesar de cualquier consideración que tengamos sobre el derecho de todo ser humano a migrar.
Cualquiera de los habitantes de la Ciudad de México que no pague el parquímetro recibe y padece en forma inmediata la colocación de un candado inmovilizador de su vehículo. Quien excede los límites de velocidad recibe la sanción rápida a través de las fotomultas, con igual rapidez se sanciona a quien circule sin haber verificado su vehículo, aun cuando sólo se haya pasado un día, o el servidor público que presente en forma extemporánea por un día la declaración patrimonial o fiscal es sancionado inmediatamente. Y los ejemplos de la actuación sancionadora diligente pueden llenar las páginas de los periódicos. Sin que ello implique que, en el fondo, se resuelvan los verdaderos problemas que aqueja a la sociedad en general.
Pero, en el caso de la caravana de los migrantes, violaron la ley al ingresar sin documentación migratoria alguna, incluso en forma violenta, agrediendo a la Policía Federal y a agentes migratorios mexicanos; a pesar de ello, bajo el argumento de cuidar la imagen y no caer en provocaciones, se ha omitido cumplir y hacer cumplir la ley.
Coincidimos en que los seres humanos tienen el derecho a migrar y ser tratados con dignidad, y por eso mismo nuestro país se ha pronunciado por una reforma migratoria ante el vecino país del norte, además de que se trate con dignidad a nuestros compatriotas que ingresan al territorio norteamericano para buscar mejores oportunidades de vida, ofreciendo su mano de obra.
No obstante ello, partimos de un respeto a la soberanía del país vecino respecto de su autodeterminación y no podemos exigirles ni demandarles que violen la ley recibiendo una caravana de connacionales que ingresen en forma tumultuaria, agresiva y sin orden a su país.
En nuestro caso, es evidente que las autoridades mexicanas están reafirmando su incapacidad para hacer frente a este fenómeno social utilizando adecuadamente los canales diplomáticos desde el momento en que, incluso, comenzaba a gestarse o llevar a cabo un diálogo eficaz, a pesar de que ya habían ingresado en forma violenta e ilegal a nuestro territorio nacional.
Lamentablemente, las imágenes que eran previsibles y son previsibles seguirán exhibiéndose en los próximos días, sobreexponiendo mediáticamente niñas, mujeres, personas de la tercera edad o personas en situación de vulnerabilidad física, continuarán evidenciando la ineficacia del gobierno para distinguir a los migrantes que efectivamente requieren refugio, en términos de nuestra legislación que cuenta con los mejores estándares internacionales en esta materia.
Así como de quienes únicamente quieren utilizar a nuestro país como paso a territorio del vecino país del norte. Se trata de situaciones diferentes que requieren, por lo mismo, un tratamiento diferente, que incluso el gobierno pudo haberse preparado para ofrecer ese trato diferenciado y evidenciar posibles intereses secundarios de este movimiento social.
Pero no sólo el gobierno federal ha sido lento e ineficaz en su actuación, sino incluso la mayoría en el Congreso de la Unión, en donde ha habido voces de la ahora mayoría denunciado una actuación servil del gobierno a los intereses del Presidente de Estados Unidos. A pesar de que esas voces provienen del partido que, teniendo el número suficiente de legisladores, podría inmediatamente reformar la ley, si en verdad quieren brindarle un respaldo legal a la caravana de migrantes.
Al parecer se le ha olvidado a ese partido que ya dejaron o deberían dejar de ser la oposición que sólo realiza discursos de campaña y asumir en verdad el gobierno de un país que, por la población y PIB (PPA) está colocado en el 11º lugar del mundo; por superficie, en el 13º, y misma posición de los que más comercia en el mundo y, precisamente, con el vecino país del norte.

Botón volver arriba