“Bandit”: una mirada real al interior de un encantador delincuente profesional

Bandit es una película canadiense protagonizada por Josh Duhamel, Elisha Cuthbert y Mel Gibson. Está dirigida por Allan Ungar y basada en la novela de Robert Knuckle. Un mezcla entre comedia y thriller al que le falta un poco de las dos, pero que resulta entretenida para un viernes de “video-club”. La historia de un bandido que, tras escapar de una prisión en Michigan, se va a Canadá a atracar 59 bancos. Una cinta que cuenta con una estrella muy ochentera en una película muy, muy ochentera. Hace tiempo que Gibson no quiere hacer grandes epopeyas (las ha hecho) y hace tiempo que se refugia en thrillers más o menos interesantes, pero sin que los blockbusters hayan vuelto a llamar a su puerta. Un poco más de lo mismo en esta Bandit, aunque un poco más divertido de la mano de un Josh Duhamel que da el toque cómico a la cosa en un thriller bien producido, bien dirigido para entretener (y poco más) y de calidad en lo técnico. No muy imaginativo, pero lo suficientemente retro para que se vea con cariño y no se tenga más remedio que sentarse, asumir que no todas las películas tienen por qué ser grandiosas y, por qué no, disfrutar de este thriller que, sin ir a ningún sitio, resulta extravagante, pero no excéntrico, divertido pero no hilarante y… un poco con aquella esencia del bon vivant que aún teníamos un poco todos en los ochenta. El director Allan Ungar -con un guión de Kraig Wenman, basado en la novela que detalla una historia real, “The Flying Bandit” (“El bandido volador”), de Robert Knuckle- sigue la historia real de Gilbert Galvan Jr. en este nuevo largometraje. Tras escapar de una prisión de Michigan y llegar al norte, a London, Canadá, Galván (Duhamel) busca trabajo y una forma de salir adelante en un nuevo país. Y es capaz de asumir una nueva identidad tras ofrecerse a pagar a un vagabundo por su nombre (22 dólares para ser exactos), y a partir de ahí, la historia se pone en marcha. El público tendrá que decidir a quién apoyar en esta historia. Y con momentos matizados, emocionantes e incluso cómicos, la historia de Gilbert Galván Jr. les dejará con algunos escenarios en los que pensar, y un poco más de conocimiento sobre un verdadero criminal que hizo del engaño su carrera.

Bandit es una película canadiense protagonizada por Josh Duhamel, Elisha Cuthbert y Mel Gibson. Está dirigida por Allan Ungar y basada en la novela de Robert Knuckle.

Un mezcla entre comedia y thriller al que le falta un poco de las dos, pero que resulta entretenida para un viernes de “video-club”.

La historia de un bandido que, tras escapar de una prisión en Michigan, se va a Canadá a atracar 59 bancos.

Una cinta que cuenta con una estrella muy ochentera en una película muy, muy ochentera.

Hace tiempo que Gibson no quiere hacer grandes epopeyas (las ha hecho) y hace tiempo que se refugia en thrillers más o menos interesantes, pero sin que los blockbusters hayan vuelto a llamar a su puerta.

Un poco más de lo mismo en esta Bandit, aunque un poco más divertido de la mano de un Josh Duhamel que da el toque cómico a la cosa en un thriller bien producido, bien dirigido para entretener (y poco más) y de calidad en lo técnico.

No muy imaginativo, pero lo suficientemente retro para que se vea con cariño y no se tenga más remedio que sentarse, asumir que no todas las películas tienen por qué ser grandiosas y, por qué no, disfrutar de este thriller que, sin ir a ningún sitio, resulta extravagante, pero no excéntrico, divertido pero no hilarante y… un poco con aquella esencia del bon vivant que aún teníamos un poco todos en los ochenta.

El director Allan Ungar -con un guión de Kraig Wenman, basado en la novela que detalla una historia real, “The Flying Bandit” (“El bandido volador”), de Robert Knuckle- sigue la historia real de Gilbert Galvan Jr. en este nuevo largometraje.

Tras escapar de una prisión de Michigan y llegar al norte, a London, Canadá, Galván (Duhamel) busca trabajo y una forma de salir adelante en un nuevo país. Y es capaz de asumir una nueva identidad tras ofrecerse a pagar a un vagabundo por su nombre (22 dólares para ser exactos), y a partir de ahí, la historia se pone en marcha.

El público tendrá que decidir a quién apoyar en esta historia. Y con momentos matizados, emocionantes e incluso cómicos, la historia de Gilbert Galván Jr. les dejará con algunos escenarios en los que pensar, y un poco más de conocimiento sobre un verdadero criminal que hizo del engaño su carrera.

Botón volver arriba