Estalla padre Solalinde ante la torpeza del Instituto Nacional de Migración de México

El hacinamiento de grupos de migrantes en San Pedro Tapanatepec desde agosto puede terminar, apuntó, en una crisis humanitaria que “quizás obedezca a un compromiso entre el Gobierno mexicano con el estadounidense de retener a los migrantes en el sur”.

El sacerdote y activista mexicano Alejandro Solalinde, quien tiene casi 20 años trabajando en favor de los migrantes que pasan por México rumbo a Estados Unidos, dijo este miércoles que la reciente muerte de cinco migrantes en el estado de Oaxaca, sur de México, exhibe la estrategia torpe del Instituto Nacional de Migración (INM) de México.

El pasado lunes al menos cuatro migrantes ecuatorianos, entre ellos menores de edad, naufragaron cuando intentaban adentrarse en territorio mexicano frente a las costas de Chiapas y Oaxaca.

Así como la muerte aún no esclarecida de otro migrante de origen senegalés en las celdas de la Policía Municipal de Juchitán tras ser detenido, revelan el pésimo manejo del tema migratorio por parte del Estado mexicano.

Desde el albergue Hermanos en el Camino ubicado en Ciudad Ixtepec, Oaxaca, que el propio Solalinde dirige, criticó la estrategia del INM que ha provocado el hacinamiento de grupos de migrantes en San Pedro Tapanatepec desde agosto y que puede terminar, apuntó, en una crisis humanitaria que “quizás obedezca a un compromiso entre el Gobierno mexicano con el estadounidense de retener a los migrantes en el sur”.

Señaló que hasta ahora “lo que se les ha ocurrido es hacer más de lo mismo, el Comisionado (del INM, Francisco Garduño) está convencido de que los corrales como llaman a los módulos de atención integral no son más que un hacinadero”.

Solalinde dijo que el problema que se avecina “es una crisis humanitaria es muy grande y los responsables de esa crisis humanitaria van a ser (la Secretaría de) Gobernación (Interior), pero también va a ser Migración, yo creo que tiene que ver con el compromiso con Estados Unidos porque no pueden seguirlos reteniendo en la frontera sur”.

Según versiones, los migrantes de Ecuador habrían pagado a traficantes para que los transportaran en lancha desde Puerto Arista en Chiapas hasta el litoral del Istmo de Tehuantepec en su camino hacia San Pedro Tapanatepec, Oaxaca, donde finalmente naufragaron el 19 de noviembre.

Los sobrevivientes declararon ante autoridades de Ciudad Ixtepec y continúan bajo resguardo de las autoridades migratorias mientras que la Fiscalía de Oaxaca comenzó, sin éxito aún, la búsqueda de cuatro personas que fallecieron en el hundimiento.

Sobre la muerte de la persona adulta de origen senegalés que fue detenido por policías municipales de Juchitán, presuntamente por alterar el orden público durante el desfile conmemorativo del 20 de Noviembre y horas después encontrado muerto en la celda, no se han iniciado las investigaciones.

El presidente municipal de Juchitán, Emilio Montero, informó que para transparentar la investigación de la Fiscalía de Oaxaca, removió del cargo a tres mandos de la Policía Municipal.

Pero cuestionó que, a más de 72 horas de los hechos, la Fiscalía de Oaxaca no ha dado a conocer los resultados de la necropsia de ley practicada al ciudadano senegalés, lo que hace turbia la investigación que puede dijo, obedecer a intereses políticos del Gobierno de Oaxaca.

En un video registrado por un habitante de la ciudad de Juchitán que presenciaba el desfile, se aprecia el momento en que el migrante se resistió a la detención, pero se registra también la forma en que uno de los tres policías viales municipales lo empujan y golpean para someterlo.

De acuerdo con Solalinde, Dieng Mohamed, de origen senegalés y de 36 años, estuvo en el albergue Hermanos en el Camino de Ciudad Ixtepec, Oaxaca, donde esperaba su permiso del INM para transitar provisionalmente por territorio mexicano y su intención era participar tocando los tambores de los estudiantes que participaban en el desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana.

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