Universidades privadas solicitan mayor seguridad a Jefa de Gobierno

Rectores de 17 universidades privadas solicitaron al Gobierno de la Ciudad de México, que se aumente el número de policías y se instalen “botones rojos” en la periferia de los planteles, para garantizar la integridad de los estudiantes, sobre todo de quienes utilizan el transporte público, porque incluso debido a la inseguridad se ha perdido el 20 por ciento de la matrícula, sobre todo de los alumnos foráneos que han decidido desertar.
Al respecto, Armando Martínez Gómez, rector de la Universidad del Pedregal, señaló que aún no se ha analizado con detenimiento el número de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que se requerirían para vigilar los planteles.
Sin embargo, esa es una de las principales peticiones que hacemos a la administración local, porque no queremos que un alumno salga (de la escuela), como pasó en el caso de Norberto (Ronquillo Hernández) y ya no llegue a su casa”, dijo al ser entrevistado luego de participar en una reunión privada con el gabinete de seguridad de Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno capitalino.
Dijo que esta petición ya está contemplada dentro del programa “Sendero Seguro” y que no solo incluye el entorno escolar sino también los trayectos que siguen los alumnos cuando utilizan el transporte público y concesionado.
Durante el cuestionamiento, Martínez Gómez dijo que en las reuniones sostenidas con la administración local se ha insistido en la interconexión de las cámaras de vigilancia de los planteles con el C5, lo cual se tiene programado que esté listo para la próxima semana.
El objetivo primordial –dijo- es que se haga una ciudad segura para que los estudiantes foráneos puedan volver a los planteles y no deserten porque en lo que va de este año, hemos perdido cerca del 20 por ciento de la matrícula debido al tema de la inseguridad que permea en la urbe.
También comentó que durante los encuentros con las autoridades capitalinas, se ha analizado el tema del ambulantaje y de los “giros negros”, que impacta no solamente entre el alumnado, sino a quienes viven cerca de las universidades particulares.
“Pues es necesario que los trabajadores del Invea hagan las clausuras necesarias en esos negocios, para que no se vendan bebidas alcohólicas en horas que no deben de ser”, concluyó.

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