Evo Morales acusa golpe de Estado; oposición lanza huelga

La primera vuelta de las elecciones en Bolivia terminó entre dudas para los opositores del actual por la falla en el sistema de conteo. Hoy, el presidente de Bolivia, Evo Morales, se dijo «casi segurísimo» de ganar en primera vuelta la reelección para un cuarto mandato sin necesidad de una segunda vuelta, mientras en diversas regiones del país comienza una huelga general convocada por la oposición además de las recomendaciones de la OEA respecto al proceso electoral.

Morales, se ha mostrado seguro de su victoria en los comicios bolivianos, sin embargo, las manifestaciones a lo largo del país se han incrementado. El mandatario ha acusado estos movimientos de “separatistas” e “intento de golpe de estado”:

“Yo estoy casi segurísimo que con los votos de áreas rurales vamos a ganar en la primera vuelta (frente al candidato centrista Carlos Mesa)», dijo el mandatario en una declaración desde la casa de Gobierno, cuando el cómputo oficial de votos del Tribunal Supremo Electoral (TSE) apunta a un balotaje.

“Quiero que sepa el pueblo boliviano, que hasta ahora humildemente soportamos para evitar violencia y no hemos entrado en confrontación», sostuvo.

Una ola de violencia estalló en diversas regiones tras los comicios del domingo y ha tenido como blanco las sedes de los tribunales electorales.

La protesta de la noche del martes en La Paz congregó a miles de personas que gritaban «¡Fraude, fraude, fraude!».

El mandatario boliviano, a diferencia de sus dos periodos anteriores, no pudo lograr en primera vuelta el 50% más uno de los votos que lo reelegiría automáticamente y le haría además mantener el control del Congreso.

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