IMPUESTO AL AGUA, TIRO DE GRACIA AL CAMPO


El Secretario Técnico del Congreso Agrario Permanente aseguró que Diputados dieron el tiro de gracia al campo al aprobar el nuevo gravamen a los derechos de uso de agua e hizo un llamado al Senado para frenar estos nuevos impuestos que contravienen a la autosuficiencia alimentaria

La nueva ley de ingresos aprobada por la Cámara Federal de Diputados asestó el “tiro de gracia” en contra de las actividades agropecuarias, pues se establece un impuesto por uso de agua que también puede afectar a los ciudadanos en general en su recibo de consumo doméstico, ya que contempla que el nuevo gravamen lo deben pagar los organismos operadores.
Todo parece indicar que los señores diputados se quieren morir de hambre o poco les importa lo que pase en el campo, con este cobro al agua al sector agrícola, el uso de aguas negras en los cultivos podría incrementarse y si a esto se le agrega la falta de lluvias, el desastre en el sector alimentario es inminente.
El Secretario Técnico del Congreso Agrario Permanente, Raúl Pérez Bedolla, aseguró que la Cámara de Diputados le dio “el tiro de gracia” al campo al aprobar el nuevo gravamen a los derechos de uso de agua que hacen pequeños y medianos productores agrícolas, por lo que hizo un llamado al Senado de la República para frenar estos nuevos impuestos que contravienen la política de autosuficiencia alimentaria.
En entrevista a medios, el dirigente campesino hizo ver que en la Cámara de Senadores hay por lo menos tres legisladores vinculados al sector campesino, Ricardo Monreal Ávila que se formó en la CNC, al igual que Beatriz Paredes Rangel, que fungió como Secretaria general en la década de los noventa y José Narro Céspedes, que es dirigente de la CNPA, organización campesina.
Advirtió que la aplicación unilateral de este cambio de la Ley Federal de Derechos, no sólo afecta a un gran número de productores agropecuarios, sino que la acción contraviene al Plan Nacional de Desarrollo, en materia de Autosuficiencia Alimentaria, eje central del Programa de Rescate al Campo promovido por el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, así como contraviene la política pública de no aumentar ni crear nuevos impuestos durante los tres primeros años de la presente administración.
De forma paralela, señaló, con el cobro de impuestos por uso de agua para la agricultura podría desembocar en la disminución de la superficie sembrada con maíz. “Si ya de por sí, de 1994 a 2017, la superficie sembrada cayó de 9.2 millones a 7.5 millones de hectáreas y con ello la producción de este grano básico disminuyó e impulsó la importación del grano. Actualmente se cosechan alrededor de 18.2 millones de toneladas”.
Esta situación, aunada al incremento en los costos de producción por hectárea, el valor de producción ahora se elevará entre 3 y 5 mil pesos más por pago de impuesto por el uso de agua para la agricultura.
“Los productores agropecuarios tendrán mayores costos de producción y, en consecuencia, habrá un aumento generalizado en el precio de los alimentos, lo que además pondría en riesgo la soberanía alimentaria del país”, alertó Raúl Pérez Bedolla.
Un producto en el que se usa una gran cantidad de agua es el arroz y con el cobro de esta tributación se agudizará la dependencia del grano y se reducirá la superficie sembrada pues de 1989 a 2017 cayó de 193 mil a 42 mil hectáreas.
Con esta situación, incluso, los agricultores estarán abandonando el cultivo del arroz, advirtió.
Raúl Pérez Bedolla, señaló que con la aprobación del Presupuesto de Egresos 2020 vendrá otro golpe al sector con una reducción en el monto de recursos del PEC de más de 20 mil millones de pesos y, además, la desaparición de programas productivos en la Secretaría de Agricultura y alza en tasas de interés en la Financiera Rural.

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