LAS REDES PONEN, PERO TAMBIÉN QUITAN


Por Sócrates Amado Campos Lemus

Estamos en los tiempos donde las redes sociales ponen, pero, también quitan. Y esto se ha logrado, porque en los controles de los que proporcionan el funcionamiento de las redes, se utilizan las técnicas sicológicas del mercadeo, es decir, se buscan, de acuerdo a los tiempos, las preferencias o los rechazos de los productos y esto lo pueden llevar a las ideas, los gustos, la ideología o manipular la información de tal suerte que, lo falso, pueda aparecer como verdadero, y las notas se van manipulando de tal manera que al final de cuentas, la desilusión o el enojo aumentan en la medida en que aumentan los que participan en las mismas redes. Es muy sencillo el procedimiento, usted, simplemente diga una mentira sobre alguien afirmando que lo conoce bien, y de pronto, alguien al que le cae mal el afectado, aumenta las razones por las que afirma que es verdad y que debe ser llevado al castigo, la estigmatización o la “muerte civil” y aumentan las versiones de que este tipo, no solamente es un perverso, sino que posiblemente, es un criminal oculto en muchas partes, porque en su zona han ocurrido muchos delitos y asesinatos, así, hasta ese ejemplo, se ve en muchos lados, cuando las masas irritadas, encabronadas o con miedo, son capaces de matar, quemar o destazar a los que consideran culpables, sin saber la realidad de lo acontecido, y es que todos se encubren en la muchedumbre, y esto ocurre, ahora, en muchos movimientos políticos sociales que empiezan de la “nada”, con chismes y notas que van aumentando y recirculando por medio de las redes sociales, así, una gente, de pronto, es casi un Dios, y al otro día, es un criminal que estuvo usurpando el poder, y bueno, ahí está EVO, para que se vea bien el asunto, y esto mismo puede ocurrir en otros casos, incluso, no podremos dejar de pensar en el país.
Pensamos que controlamos y tenemos la mayoría incondicional por medio de las redes sociales, pero la realidad es que esto no es tan cierto como nos quieren hacer pensar. Los que en verdad controlan las redes, al final de cuentas, son los operadores de los sistemas de comunicación, y así se ha comprobado que existen robots que pueden contestar o replicar los mensajes en las redes por miles, y esto provoca una terrible confusión en la misma información. Aprovechando un descuido o un error, por ejemplo, con lo sucedido en Culiacán operado por la DEA y un grupo de militares ligados a este organismo de inteligencia, o lo sucedido en la zona mormona de Chihuahua y Sonora, se pone en funcionamiento todo el aparato que controlan los derechistas, y no el gobierno, que sólo opera con un mediocre operador y algunos incondicionales que tienen abiertos muchos medios pero que no convencen, para explicar que estamos en condiciones, por ejemplo, en México, por la inseguridad y por la política aplicada por el presidente de “no balazos y mejor abrazos”, y que esto está aumentando la violencia y que es necesario declarar que, el narcotráfico, es “terrorismo”, y bueno, llegan los aplaudidores e incondicionales chayoteros y los idiotas o mediocres analistas de redes, alegando que es necesario establecer este punto, olvidando que, con ello, permiten a los gringos que, al final es lo que buscan, poder ingresar y operar militarmente en el país, con este pretexto de luchar en contra del narcotráfico, cosa que hacen en otros países, ocultando que en verdad, es una intervención militar, que no hacen en su propio país para eliminar a los verdaderos capos del narcotráfico internacional que controlan el negocio a nivel mundial, y así nos van desarmando y confundiendo, y al final de cuentas, es para lo que ellos usan las redes, para operar lo que les beneficia, no lo que sirve a los demás.
Con este mismo mecanismo alientan los odios raciales y la marginación de los grupos a los cuales se destinan los programas de apoyo como son las zonas marginadas y los grupos indígenas, y como al final, los “blanquitos” piensan que solamente se atiende a los yopes y no a ellos que lo merecen, porque alegan, están mejor preparados y capacitados, y argumentan que, los demás, son pobres, porque son flojos, borrachos e irresponsables, imagen que alientan en todos los medios de comunicación y en la televisión y el cine, pues aumentan esa división, y con ello, el odio, no solamente al grupo o los grupos, sino al presidente, al que tachan de loco, inepto, bruto, cobarde y otras formas de odio y marginación, y lo terrible es que no hay respuestas que muestren que están equivocados, porque se piensa que, solamente, el tiempo, va a corregir esa visión de la derecha y del odio racial en el país, pero en ese lapso, como lo vimos en Bolivia, en días, se pueden generar movimientos que confronten a los grupos y den la idea de ingobernabilidad, y con ello, la posibilidad real de los golpes políticos que pueden ser golpe de Estado, así que, lo mejor que podría hacer el presidente y su grupo, muchos de ellos buenos demagogos pero pésimos operadores, es poner sus barbas a remojar, y establecer los mecanismos que eviten esa posibilidad, que ahora, es más real que nunca… a pesar de la gran LEALTAD DE LAS FUERZAS ARMADAS DE MÉXICO.

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