CRISIS, OPORTUNIDAD PARA HERRERA

 Por Juan Bustillos

Por las vías menos imaginadas, llegó a Arturo Herrera la oportunidad de tomar el control de las finanzas nacionales y dejar de ser florero en el gobierno de la Cuarta Transformación.
Por enésima ocasión, el 27 de diciembre pasado decía aquí que el secretario de Hacienda apostaba al estallido de una crisis económica para poder ejercer como tal. Lejos estaba de imaginar que la emergencia sería causada por una pandemia con origen en China y la guerra petrolera de Rusia y Arabia Saudita.
Con el peso y la Bolsa Mexicana de Valores en picada, con pronósticos del Banco de América de que el crecimiento de nuestra economía en el primer trimestre de 2020 será menor a 0.1, parece que Herrera por fin tiene su oportunidad.
Por lo pronto, el secretario de Hacienda ya tiene bajo su responsabilidad resolver el desabasto de medicamentos y, a consecuencia de la guerra de precios petroleros, con seguridad tomará el control financiero de Pemex, en especial lo referente a la producción de petróleo, un tema vital para el Presidente.
Hasta hoy, el secretario de Hacienda ha sido escuchado, pero no atendido; de hecho, hay figuras en la 4T que ni siquiera le toman o no le tomaban la llamada telefónica. De hecho, en lo que podríamos llamar su equipo, hay quienes no le dirigen la palabra pues tienen línea directa con López Obrador.
Pero llegó la emergencia y el Presidente necesita una voz con credibilidad que contagie calma a los inversionistas privados, locales y foráneos, que ven con desconfianza la respuesta mexicana a la emergencia económica consistente en la negación reiterada de que las cosas se han puesto difíciles y la insistencia de que estamos blindados contra todo y contra todos.
La situación de Herrera hacia el interior del gobierno ha cambiado. Apenas el viernes pasado decía aquí que el secretario de Hacienda se cayó de la cama al enterarse de que en San Luis Potosí el Presidente negó toda posibilidad de presentar una propuesta de reforma fiscal al Congreso de la Unión.
No tenía mucho que el Presidente y Herrera habían platicado sobre el tema y López Obrador terminó convencido de la necesidad de presentarla, si bien concedió que operara hacia la mitad de su mandato a fin de tener margen para dejar bien establecidos sus programas sociales y la aprobación de reformas que tiene en mente.
Entusiasmado, Herrera puso a trabajar a su equipo en el proyecto de reforma fiscal, hasta que escuchó la declaración del Presidente en San Luis Potosí.
Hoy, la emergencia creada por el coronavirus y la guerra petrolera, ha cambiado el panorama a todos, incluido al Presidente López Obrador.
Esta es la oportunidad que Herrera esperaba y sólo él sabe si la aprovechará o la dejará escapar.
No es exagerado decir que, por hoy, es el único que puede con el tema.

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