Covid-19 terminó con la vida de la temida Guadalupe Buendía, “La loba” del Edomex


Eulalia Guadalupe Buendía Torres, a la que le gustaba que le llamaran “La Loba”, murió la madrugada de este domingo luego de que fuera diagnosticada con Covid-19 mientras estaba recluida en el penal estatal de “Santiaguito”, donde purgaba una condena de más de 492 años de prisión.
La Subsecretaría de Control Penitenciario de México informó que la noche del pasado 15 de mayo, Buendía Torres, quien era interna del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Almoloya de Juárez, fue trasladada a un hospital privado por presentar síntomas de diversos padecimientos clínicos y una preexistencia de diabetes tipo B.
La autoridad mexiquense detalló que Buendía Torres fue trasladada del Penal de Santiaguito al hospital Centro Médico GIN por diversos malestares vinculados con la diabetes que padecía y bajo sospecha de Covid-19.
En el nosocomio fue intubada y conectada a un respirador mecánico, sin embargo falleció la madrugada de este domingo tras sufrir dos paros respiratorios.
Hasta el momento, las autoridades mexiquenses no han dado a conocer cómo fue que Buendía Torres contrajo el virus, sólo aseguraron, a través de un comunicado, que las actividades en el Penal de Santiaguito “se desarrollan con normalidad, aplicando los protocolos sanitarios correspondientes”.
De la mano del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en los años 90, María Guadalupe Buendía se consolidó como líder de colonos en la Organización de Pueblos y Colonias (OPC) del municipio de Chimalhuacán al fraccionar terrenos de manera ilegal para dárselos a sus partidarios.
Fue encarcelada de 1993 a 1995 por una riña protagonizada por sus seguidores y futbolistas llaneros, en la cual resultó muerto el hijo de una de sus colaboradoras, Margarita Preisser.
Un año después de obtener su libertad, fue acusada de destruir una capilla del barrio de Plateros a consecuencia de un pleito vecinal.
En el año 2000 el PRI llevó a Jesús Tolentino Román (dirigente de Antorcha Popular) a la candidatura por Chimalhuacán, pero María Guadalupe Buendía se opuso y el 18 agosto de ese año movilizó a sus partidarios hasta el Palacio Municipal para evitar la toma de protesta. El zafarrancho dejó 10 personas muertas y decenas más heridos de bala.
Una semana después, el 25 de agosto, “La Loba” fue detenida en un domicilio de Zinacantepec, junto con su esposo José Adelaido Herrera Delgado y su hijo Hugo Herrera Buendía. Días después también fue arrestado su primo, Carlos Cornejo Torres, ex alcalde de Chimalhuacán.
María Eulalia Guadalupe Buendía Torres fue acusada de homicidio, lesiones, ocupación ilegal de inmuebles y edificios de uso público y rebelión, delitos por los cuales fue sentenciada a 492 años de cárcel.

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