…Y LA INSEGURIDAD EN EL PAÍS CON LA “NORMALIDAD” DE SIEMPRE


Por Roberto Cruz

Hace unas tres semanas, el Presidente reaccionó molesto por el comentario de una periodista en el sentido de que ante la epidemia de Covid-19, las llamadas al 911 para denunciar violencia contra las mujeres han aumentado.
López Obrador respondió “con sus datos”, afirmando que el 90 por ciento de esas llamadas son falsas.
Días después, la misma Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, lo desmintió.
Otros cuantos días después, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, repitió el mismo comentario de siempre sobre la inseguridad y violencia en el país: “Se logró revertir la tendencia de los delitos a nivel nacional”.
Dijo más: Que de enero a abril, el robo de vehículos disminuyó 20.9 por ciento; en transporte público, 44.6 por ciento; a transeúnte, 24.6 por ciento; robo a casa-habitación, 18 por ciento; a negocios, 20.3 por ciento; en taxi, 25.9 por ciento; de ganado, 27.7 por ciento; a transportista, 34.3 por ciento.
Es decir, México es ya casi el paraíso.
De hecho, la palabra “contención” ha sido su favorita.
El martes, en Mérida, donde se desarrolló la conferencia matutina, en el contexto de la gira de trabajo por el sureste del Presidente López Obrador, Durazo hizo un nuevo recuento sobre la inseguridad en el país, ahora sumando el concepto de “nueva normalidad”.
Dijo dos cosas que merecen recordarlas. “Estamos pendientes, no queremos dramatizar”.
“Hay voces que señalan riesgos. (Pero) en este momento no hay nada que esté fuera del ámbito del control.
Contrario a la afirmación de Durazo, dos hechos puntuales, ocurridos coincidentemente en Colima, demuestran que sí existen asuntos “fuera del ámbito de control”.
Apenas unas horas después de su exposición del martes, se dio a conocer la localización de los cuerpos de los siete policías de Colima desaparecidos en los límites con Jalisco el pasado jueves.
Desde el fin de semana se dijo que los agentes desaparecidos eran 10, pero dos días después se reveló la localización de tres mujeres policías, dejadas en libertad por sus captores, además de dos civiles.
Los cuerpos de los siete policías fueron encontrados al interior de una camioneta en el Municipio de Manzanillo.
Un caso gravísimo, pues denota el peso del agravio contra las instancias de seguridad. Prácticamente un reto.
Eso fue el martes, pero este miércoles, el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador fue el portador de otra mala noticia también ocurrida en Colima.
El Mandatario federal reveló que se localizó el cuerpo de la diputada local de Morena, Francis Anel Bueno Sánchez.
La legisladora había desaparecido desde el 29 de abril cuando participaba en actos de sanitización ante la epidemia de Covid-19.
Los casos no son fortuitos, sino resultado de una situación que prevalece sea quien sea el que esté gobernando el país, y del color que pinte su partido.
El Presidente dio contexto a la inseguridad que priva en el país.
Primero reconoció que el Gobierno Federal la trae atrasada respecto a poner freno a los homicidios dolosos.
Después, en el reconocimiento también, como lo hemos dicho varias veces, de la preponderancia de violencia en Guanajuato, un nicho de inseguridad en esa entidad que creció exponencialmente desde finales de 2018.
Guanajuato se convirtió en el foco ideal para que el nuevo gobierno pusiera a prueba su estrategia, pues la situación ahí casi no tocó a ninguna administración pasada. El estado era uno de los que menos violencia enfrentaba. El reto había caído como anillo al dedo.
En realidad, reiteramos, sí hay asuntos fuera del ámbito de control.
Todo este contexto lo único que confirma es que en cuanto a la inseguridad y violencia en el país no hay “nueva normalidad”, sigue siendo la misma de siempre.

Previous Nada prioritario e indispensable se quedará sin recursos: AMLO
Next Destaca Secretaría del Trabajo que la alianza laboral es de gran utilidad para el sector productivo