CORRUPCIÓN, TRAGEDIAS, CRISIS, ENMARCAN LOS 2 AÑOS DE GOBIERNO DE AMLO


Andrés Manuel López Obrador cumple dos años en la presidencia de México con una creciente inquietud sobre la capacidad del gobierno para realizar los cambios que los mexicanos necesitan urgentemente

Andrés Manuel López Obrador cumple dos años de haber llegado a la presidencia de México y, de acuerdo con el estimado de encuestas, lo hará con una aprobación del 60%.
Pero nada de esta realidad parece importarle al presidente. Él insiste en tener otros datos, aunque nunca los presenta. Y frente al desastre, redobla la retórica épica, los lemas optimistas y las mentiras redondas sobre lo alcanzado. Por eso una parte central de su política es combatir, descalificar e incluso perseguir a quienes, con datos, desenmascaran la farsa: periodistas, científicos, intelectuales y organizaciones no gubernamentales.
En sus conferencias las frases se acumulan: “Vamos muy bien”, “ya pasó lo peor”, “domamos a la pandemia”, “la economía va requetebién”, “se acabaron las masacres”, “el pueblo está feliz, feliz, feliz”. AMLO habla y habla y habla de un país inexistente mientras su gobierno destruye mucho y casi no construye nada.
Frente a los datos, los eslóganes. Frente a la desgracia, la verborrea. AMLO prefiere hablar hasta tres horas diarias en su conferencia de prensa matutina que aterrizar las acciones de gobierno. Porque su gobierno es eso: una gran transformación construida de palabras y vacía de hechos.
A dos años de la entrada en funciones de la actual administración encabezada por Andrés Manuel López Obrador, el combate a la corrupción no ha registrado grandes cambios ya que, si bien ahora los casos se han vuelto más mediáticos, no hay resultados en cuanto a sentencias o recuperación de recursos, coincidieron especialistas.
En los dos primeros años de la gestión de López Obrador han sido diversos los funcionarios de alto mando de las gestiones de Felipe Calderón Hinojosa y de Enrique Peña Nieto, así como exgobernadores, los señalados por supuesta corrupción.
Algunos de ellos afrontan en la actualidad procesos penales en México; otros han sido señalados en Estados Unidos.
Hasta hoy, el tabasqueño sigue acusando y culpando a la “mafia del poder” del “cochinero” (como él mismo lo ha declarado) que le dejaron los neoliberales bajo el mando del frívolo Enrique Peña Nieto. Recordemos que López Obrador no ha cumplido su promesa de campaña de encarcelar a todos los corruptos de los gobiernos anteriores, la única exfuncionaria que se encuentra presa es Rosario Robles Berlanga, exsecretaria del mexiquense, quien ya “cantó” las corruptelas que hubo en la llamada “estafa maestra”, al igual que Emilio Zebadúa, subsecretario y brazo derecho de la exjefa de gobierno del extinto Distrito Federal. Ambos con actitudes desleales y traidoras.
Ahora resulta que ambos exfuncionarios se acogerán al programa de “testigos protegidos” de la decepcionante cuarta deformación para declarar ante las autoridades a qué personajes del gobierno peñista se les entregaron los más de cinco mil millones y fueron beneficiados. ¿Tendrán las pruebas suficientes? ¿En dónde les cabe tanto cinismo?
Así pues, las mentiras permanentes del jefe del Ejecutivo siguen dando mucho de qué hablar, pero en su contra, debido a que se dice que el presidente más atacado, pero es el único mandatario que hemos tenido que ha dividido a los mexicanos, ha atacado a todos los sectores productivos y de profesionistas, a los gobernadores de oposición, a los “conservadores” a los “fifís”, a sus opositores, en fin, sigue teniendo en mente que su mal trecha 4t se dará a como dé lugar.
La situación es complicada en nuestra nación, no hay ni habrá crecimiento económico, este año terminaremos con un decrecimiento del 10% como mínimo; el número de crímenes en dos años (más de 60 mil), es cifra récord; no existen estrategias del abatimiento al crimen organizado que sigue avanzando y operando a sus anchas, no hay creación de empleos, cerraron con la pandemia más de 500 mil empresas y se perdieron 11 millones de empleos; la corrupción sigue avanzando (que iba a erradicar) en estos dos años de gobierno sin que López Obrador haya puesto orden entre su equipo de trabajo; siete de cada 10 licitaciones son por adjudicación directa, se han derrochado miles de millones de dólares en la construcción de la Refinería Dos Bocas que no servirá de nada; el también rescate millonario de Pemex; la Guardia Nacional que tampoco ha dado resultados positivos y una larga lista de asignaturas pendientes de la administración morenista.

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