“EL FUTURO DEL PAÍS ESTÁ EN NUESTRA MANOS”


Por Daniel Haziel Quintanar.

AMLO… que nombre tan conocido pero que hombre tan peligroso.
Su ambición por el poder lo ha hecho ir cambiando de partido en partido por su obsesión enfermiza de querer estar en la silla presidencial, crear su dictadura y hacer lo que lo que él crea conveniente para el país. Desgraciadamente sus planes para México ni son los mejores, ni son los más convenientes en estos tiempos donde la economía mundial está globalizada y se divide por regiones.
Para explicar mejor: México cuenta con una red de doce tratados de libre comercio con cuarenta y seis países, treinta y dos acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones con treinta y tres países, nueve acuerdos de alcance limitado (Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial) en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y es miembro del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en Inglés).
Además, México participa activamente en organismos y foros multilaterales y regionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Gracias al trabajo del gobierno, México está dentro de tratados en temas de seguridad, tecnológicos, culturales y otros rubros más, los cuales nos permiten interactuar diplomáticamente con diferentes países en el mundo con mayor facilidad, respetando acuerdos que ponen a México en un plano del primer mundo. No podemos permitir que un ambicioso y enfermo de poder nos quiera robar, quitar, estropear, entorpecer y bloquear con políticas populistas y retrógradas las oportunidades que los jóvenes y los mexicanos en general tenemos para sobresalir en México y alrededor del mundo con inteligencia, audacia y trabajo duro, por lo tanto, las descalificaciones al gobierno no pueden ir en el sentido de que todo está mal, seamos razonables si se ha trabajado mucho.
Seamos claros y objetivos, no podemos echar para atrás la reforma educativa, ni la reforma energética y mucho menos el NAICM. Tampoco podemos seguir manteniendo a sindicatos como la CNTE, que en sus principios está la violencia, el egoísmo y la intolerancia; lo único que promueven es la educación de baja calidad heredando plazas y evitando las evaluaciones, dando lugar a la poca preparación de los docentes y entorpeciendo la capacidad de aprender de los alumnos. Tampoco podemos tolerar la amnistía a los delincuentes, no debemos solapar ni caer en el diálogo con gente que le falla a su país violando la ley; los criminales tienen que pagar de manera justa y con todo el peso de la leyes mexicanas.
México está en un tiempo óptimo, pero admitamos que faltan muchas cosas por mejorar, por quitar, por corregir y faltan muchas cosas por hacer. Por lo mismo no hay que hacernos de la vista gorda y atacar de manera tajante los problemas del país y al mismo tiempo destacar las fortalezas, aplaudiendo que México es un gran país. A los mexicanos nos duele y estamos hartos de la gente corrupta, y estoy convencido que con cabeza fría y un análisis profundo de los candidatos tomaremos la mejor decisión en las próximas elecciones.
Este primero de Julio del 2018 tenemos 4 candidatos pero 3 opciones reales con posibilidad de ganar, donde las opciones son un joven que su currículum carece de experiencia en el servicio público, pero abunda en política y lo ha hecho ser una persona egoísta y poco conciliadora llegando a tomar actitudes y decisiones maquiavélicas, aunado a que es un traidor, y bien se puede respaldar ese adjetivo que lo define porque sus ex compañeros de partido del PAN, lo desprecian, descalifican, atacan y denuncian con base en hechos.
La otra opción es un político que lleva casi dos décadas en campaña en más de 3 partidos políticos y tiene la tendencia de perder 2 elecciones por la presidencia de la República. Gobernó la CDMX en el año 2000 y su secretario de finanzas apostó millones de pesos del erario en Las Vegas. Se le ha comprobado dinero ilícito dentro de su periodo de gobierno, en recaudaciones para sus campañas políticas y en consecuencia sus colaboradores han parado en prisión. Sus candidatos plurinominales buscan el fuero constitucional porque están acusados y pueden ir a prisión si pisan el territorio mexicano sin fuero. Todo esto aunado a las políticas públicas, sociales y fiscales; en temas de educación, de inversión, recaudación y programas sociales retrógradas e ineficaces que llevarán a nuestro país a las ruinas.
La tercera, y definitivamente la mejor opción, un candidato con 20 años de experiencia en el servicio público, honesto y a diferencia de otros candidatos presentó su 7 de 7 aclarando cómo ha vivido toda su vida; a diferencia de otros candidatos él está libre de cualquier escándalo. Su experiencia, su conocimiento y principalmente sus resultados nos demuestran que el mejor candidato es él. Su trayectoria como Secretario de Estado en 5 ocasiones (SENER, SRE, SEDESOL y SHCP dos veces) en 2 sexenios donde hubo alternancia, nos demuestran que su vocación no es la política, su vocación es la de luchar, velar, servir y gobernar con pasión y no por ambición a México. La experiencia del candidato ciudadano respaldado por el PRI da fiabilidad que las políticas públicas, de seguridad, fiscales y sociales sean pensadas, presupuestadas y llevadas a cabo para crear un país con más y mejores oportunidades, creando un estado de certidumbre para las inversiones nacionales y transnacionales creando empleos y estabilidad económica, dando lugar al fortalecimiento y credibilidad de las instituciones abatiendo así la corrupción y la inseguridad.
Si analizamos los perfiles y las propuestas vemos que no es tan difícil elegir la mejor opción, México necesita gente capaz, gente preparada y gente con los huevos bien puestos para poder combatir el cáncer del país; la corrupción. No podemos dejar a nuestro país en las manos de jóvenes que lavan dinero con naves industriales o gente poco preparada que lo único que hace es aventar un discurso demagogo donde lo que plantea es irreal e ineficaz. Tenemos que votar por una persona que estemos seguros que comparte nuestro sentir como ciudadanos y tiene el conocimiento y la experiencia para resolver los problemas de nuestro país con real eficacia y el candidato José Antonio Meade cumple con ese perfil.
Por eso amigos míos, los invito a votar consciente, inteligente y prudentemente. No votemos enojados, el voto es libre y secreto y al final el electorado sabrá cuál es el mejor camino para México y la mejor opción es José Antonio Meade.

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