EL DÓLAR, LOS MERCADOS Y EL RESULTADO ELECTORAL


Por Jorge Fernández Menéndez

A unas horas de que concluyan las campañas electorales, la incertidumbre no parece romper el escenario económico del país y esa es, sin duda, una buena noticia. El verdadero desafío, sobre todo de percepciones, es que pasada la jornada comicial haya algún movimiento brusco del dólar que propicie, a su vez, salidas de capitales, ya sea por un triunfo de López Obrador o por un triunfo de José Antonio Meade o Ricardo Anaya que provoque turbulencias sociales, que Morena suelte al tigre pues.
No percibo ese escenario, aunque sí una sorpresa electoral puede provocar movimientos políticos, pero dudo que haya vaivenes financieros graves en el corto plazo. En realidad, ha existido un muy buen trabajo de las autoridades financieras en el periodo final de la campaña que ha otorgado certidumbre y tranquilidad a los mercados y los propios candidatos han actuado, hay que decirlo, con responsabilidad en ese ámbito. El equipo de López Obrador es consciente de que turbulencias financieras después de la elección le perjudicarían gravemente en caso de resultar ganador, mientras que Meade es una garantía para un sector financiero que tampoco vería con malos ojos a Anaya.
Tampoco ha sido una campaña con demasiadas sorpresas. Las tendencias no se han movido, por lo menos en lo que sabemos de las encuestas. Quizás lo más interesante en las últimas semanas, sobre todo después del tercer debate, es la percepción de que Meade podría estar en un segundo lugar, desplazando a Anaya y ofreciéndose como alternativa para el llamado voto útil.
Pero, incluso, así la diferencia sigue siendo importante. La casa encuestadora que sigue la campaña de Meade, Innovación, le da en su tracking de ayer 33 puntos a López Obrador y 24.5 a Meade, y deja estancado a Anaya en 20 puntos. Estamos hablando de una diferencia de nueve puntos en esta encuesta, mientras que la última de Mitofsky le da 37.7% al candidato de Morena, 20% a Anaya y 17.7% a Meade. Lo que sucede es que las encuestas, unas u otras, no parecen ser demasiado confiables en esta campaña.
The Wall Street Journal, como antes The Economist o The Washington Post, sigue pensando que existe incertidumbre sobre el resultado electoral, que el triunfo de López Obrador parece más que probable, pero que no puede considerarse todavía imposible que haya una sorpresa. The WSJ, crítico con las encuestas, sostiene que los casos de Trump en EU, del Brexit o del referéndum por la paz en Colombia, sorprendieron a los encuestadores y que eso puede repetirse en los comicios del domingo.
La sorpresa sería mucho más viable si quedara claro el segundo lugar. Hay muchos indicios y así se alimenta también la percepción, de que Meade, como decíamos, ha desplazado a Anaya de la segunda posición, en parte por la nueva enjundia que muestra su campaña, acompañada por una capacidad de movilización real que siempre ha tenido el PRI y, por la otra, porque las fisuras del Frente, y las internas, tanto en el PAN como en el PRD, sumado a las denuncias en su contra, sean verídicas o no, han lastimado su candidatura. En este sentido, el respaldo que recibió el domingo Meade de un grupo importante de empresarios podría ser muy benéfico para su causa.
Con todo, López Obrador aparece arriba en las expectativas electorales y los mercados estarán muy atentos al desarrollo de la jornada electoral, a los resultados y sus repercusiones. A unos pocos días de los comicios las monedas, la electoral, la política y la económica, aun están en el aire.
Pero hoy lo que genera más incertidumbre, probablemente no sean las elecciones, sino la violencia. Otros dos candidatos asesinados, con diferencia de horas, en Michoacán. La casa de gobierno de Tamaulipas en Ciudad Victoria, atacada por un comando, con sus respectivos narcomensajes, incremento de la violencia y la inseguridad en Chihuahua y en Veracruz donde el alcalde de Alvarado, en lugar de preocuparse porque desarmaron a su policía municipal ante denuncias de corrupción y relaciones con grupos criminales, lo toma a cotorreo y les entrega a sus policías resorteras y piedras para que se defiendan. El mayor temor de la sociedad y de los mercados está depositado hoy precisamente allí, en la inseguridad y la violencia.

Previous México presentará proyecto ante la OEA sobre separación de niños
Next Organizaciones civiles alertan de violencia política en comicios