{"id":18730,"date":"2023-02-02T13:51:24","date_gmt":"2023-02-02T13:51:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=18730"},"modified":"2023-02-02T13:51:24","modified_gmt":"2023-02-02T13:51:24","slug":"escuchar-con-el-corazon-abierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=18730","title":{"rendered":"ESCUCHAR CON EL CORAZ\u00d3N ABIERTO"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos llamados a custodiar la vida y a sostenernos mutuamente como caminantes. Para ello tenemos que entrar en sinton\u00eda, extender los brazos especialmente hacia los m\u00e1s necesitados de aire, que son los desfavorecidos de un sistema excluyente por principio. Esto implica un cambio radical de actitudes, la aceptaci\u00f3n y el respeto hacia toda existencia, promover otro esp\u00edritu m\u00e1s tolerante que elimine toda discriminaci\u00f3n, cultivar otros vocablos que propicien lo arm\u00f3nico y la comprensi\u00f3n mutua. Para esto, es menester navegar con el coraz\u00f3n abierto, entrar en disposici\u00f3n de entenderse y atender, quererse y amar, para conseguir la confluencia con otros pulsos, que es lo que en verdad nos alienta, al instarnos a convivir con los labios del verso siempre en acci\u00f3n.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Justamente, somos seres en movimiento, dependientes unos de otros, que hemos de asumir la cultura del di\u00e1logo sincero como itinerario, pero tambi\u00e9n la cooperaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n como gu\u00eda; sin obviar, el conocimiento rec\u00edproco como h\u00e1bito y criterio a seguir. Adheridos, bajo estas premisas, se redescubren los valores del sosiego, de la equidad, de la bondad y el bien; de la belleza en suma, como ancla de seguridad para todos. En realidad, precisamos que este incentivo por los derechos humanos y las libertades fundamentales sin distinci\u00f3n de raza, sexo, idioma o religi\u00f3n, tomen presencia en nuestros andares, m\u00e1xime en un tiempo de mil batallas in\u00fatiles que nos est\u00e1n llevando a un estado salvaje, aut\u00e9nticamente destructivo.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escucharse internamente nos har\u00e1 despertar la conciencia y bucear hacia otros universos m\u00e1s integradores. Los requerimos para huir de esta decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente, articulada a la degradaci\u00f3n ambiental que soportamos, a causa del aluvi\u00f3n de desgobiernos y de la necesidad de reformas en nuestros estilos existenciales. Desde luego, el mejor cultivo es un culto a otros comportamientos m\u00e1s c\u00edvicos, basados en la pr\u00e1ctica de la no violencia, por medio de la educaci\u00f3n y el compromiso firme, lo que conlleva el arreglo pac\u00edfico de los conflictos, fortalecidos por un entorno que favorezca la concordia. Sea como fuere, tenemos que desterrar el odio de nuestra forma de vivir y pensar. Devorarse, al fin y al cabo, es una malversaci\u00f3n del esp\u00edritu que nos deja sin fibra viviente.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasi\u00f3n m\u00e1s viva que el amor es la venganza. De ah\u00ed, la importancia de curar las heridas abiertas para no practicar el ojo por ojo y diente por diente. Fuera represalias y m\u00e1s prestar o\u00eddos, en nombre de la fraternidad humana, con la unidad y la uni\u00f3n de latidos, que es lo que realmente nos hace avanzar, en nombre de todas las personas de clemente energ\u00eda, dispuestas siempre en cada rinc\u00f3n del planeta. Indudablemente, el aporte de estas gentes es fundamental para aminorar los focos de tensi\u00f3n, que acrecientan la incertidumbre, la desilusi\u00f3n y el miedo al futuro, controlado por liderazgos corruptos e intereses econ\u00f3micos ciegos. Est\u00e1 visto que \u00fanicamente se divisa bien con el alma, lo esencial es incorp\u00f3reo para los ojos.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto, nos elevamos por la mente, pero ah\u00ed est\u00e1 la fuerza de las entretelas, injert\u00e1ndonos audacia y savia. El impulso de nuestros propios valores interiores son los que verdaderamente nos mantienen entroncados a la familia humana. Nos hace falta ese lanzamiento de coraje; puesto que, la divisi\u00f3n es cada vez m\u00e1s profunda, tambi\u00e9n las desigualdades son mayores, los enfrentamientos persistentes, la desesperaci\u00f3n incesante y, hasta en las confesiones religiosas, los extremismos se extienden como cucarachas. En consecuencia, esto nos requiere un lenguaje distinto para una alianza, rica en diversidad, pero con la misma dignidad, los mismos derechos y obligaciones; y, si acaso, un viento m\u00e1s solidario que nos aglutine hacia otro oleaje m\u00e1s afectuoso.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El verdadero afecto nunca falla, adem\u00e1s tiene un efecto liberador. Nos pone alas. Por eso hay que dejarse auscultar mar adentro, repensar con la cabeza, pero que hable el abecedario de los sentimientos, que son los que mueven al mundo. Jam\u00e1s perdamos la esperanza en hacerlo. Lo importante es poner la fuerza en la donaci\u00f3n, en donarse. No hay mejor tes\u00f3n que nuestro motor interno para la reorientaci\u00f3n cooperante y vivir desvivi\u00e9ndose por los dem\u00e1s. Esto se consigue, siendo conscientes de un mundo m\u00e1s humano y fraterno, porque todos somos caminantes bajo un mismo cielo, en busca de un horizonte luminoso, sin sombras que nos ensombrezcan, ni cruces que nos crucifiquen. Renovarse para quitar las ataduras y despojarse de las oscuridades ha de ser nuestra gran tarea. H\u00e1gase diario de vida, entonces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero Estamos llamados a custodiar la vida y a sostenernos mutuamente como caminantes. Para ello tenemos que entrar en sinton\u00eda, extender los brazos especialmente hacia los m\u00e1s necesitados de aire, que son los desfavorecidos de un sistema excluyente por principio. 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