{"id":38142,"date":"2023-10-09T15:16:33","date_gmt":"2023-10-09T15:16:33","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=38142"},"modified":"2023-10-09T15:16:34","modified_gmt":"2023-10-09T15:16:34","slug":"cuidarnos-y-cuidarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=38142","title":{"rendered":"CUIDARNOS Y CUIDARSE"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><strong>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En esto de atenderse y entenderse como compensaci\u00f3n a los cuidados existenciales, se nos requiere hacer humanidad vinculante, o sea, familia para que a nadie le falte el calor y el afecto de una comunidad. Ponernos en camino no es f\u00e1cil, es cierto, m\u00e1xime si tenemos que convivir pr\u00f3ximos al pr\u00f3jimo. Unos y otros somos muy diversos. De ah\u00ed la importancia de saber acercarnos a los dem\u00e1s, haci\u00e9ndolo de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, ocup\u00e1ndonos y preocup\u00e1ndonos entre s\u00ed. Sin embargo, la realidad siempre se nos escapa de las manos y lo que prevalece es la mentalidad del descarte en vez de la cultura de la comuni\u00f3n entre an\u00e1logos. Deber\u00edamos, por tanto, repensar los itinerarios e innovar con la voluntad del cambio. Tanto es as\u00ed, que innatamente somos agentes transformadores y la evoluci\u00f3n debe comenzar por uno mismo. Sea como fuere, no podemos continuar en este vac\u00edo, que todo lo vicia y pervierte, tenemos que ser m\u00e1s responsables y desmembrarnos de estructuras depredadoras. El bienestar del individuo es raz\u00f3n suficiente para no quedarse con los brazos cruzados, aparte de que su impacto con el malestar nos debilita, ocasionando un estr\u00e9s que nos agota emocional y corporalmente.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El aluvi\u00f3n de tensiones que a diario injertamos por todas nuestras moradas internas, nos est\u00e1n deshumanizando por completo. Todo lo domina la econom\u00eda en vez del aut\u00e9ntico amor. Con demasiada frecuencia, olvidamos que, por el solo hecho de nacer, estamos llamados a convertirnos en custodios, pero no siguiendo la injusta ruta presente, seg\u00fan la cual se presta mayor atenci\u00f3n y cuidado a quienes aportan ventajas productivas a la sociedad, sin considerar a ese mundo excluido, que son los que verdaderamente hacen resplandecer con sus heridas, la aut\u00e9ntica belleza de la dignidad humana. Extendamos las manos hacia ellos. Dejemos de liar los b\u00e1rtulos en la confusi\u00f3n, de canjear la salud por la fortuna y la libertad por la prepotencia. En consecuencia, tampoco es digno de que gu\u00eden a otros seres aquellos que no son mejores que ellos. Realmente, nos fallan tantas cuestiones, que debemos ser menos aduladores y m\u00e1s serviciales. Precisamente, lo que m\u00e1s indigna de la pol\u00edtica actual es esa mezcolanza permanente, de no servir al bien com\u00fan y de servirse del pueblo para unos pocos. Con raz\u00f3n, los bolsillos de los gobernantes debieran ser transparentes. Adem\u00e1s, el cambio es ley de vida y tenemos que alterar lo que nos separa o retrocede.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Confluir es lo que nos alienta en los desalientos, que son muchos y diversos. La inhumanidad es manifiesta y la vuelta atr\u00e1s tambi\u00e9n. Trabajemos el futuro, manteniendo los principios y valores, pero avanzando en corregir lo que nos desequilibra. Desertemos de vivir s\u00f3lo de don dinero; necesitamos amor y cuidados, encontrar y reencontrarnos, saber qui\u00e9nes somos y por qu\u00e9 caminamos. Esto nos muestra, la necesidad de despertar cada d\u00eda, porque el s ue\u00f1o y la esperanza contin\u00faan con nosotros, a pesar de los pesares. Apliquemos actitud contemplativa y despu\u00e9s acci\u00f3n y reacci\u00f3n. Todo puede comenzar por nosotros mismos. Hagamos que los enemigos se vuelvan amigos para ahuyentar a los que nos aborrecen. Por otra parte, velar por la salud como por la educaci\u00f3n, asistir e insistir en la asistencia humanitaria, es el punto de partida para abrirse a una felicidad sin fin. Por eso, los profesionales que se gastan su tiempo y se desgastan en cumplir el objetivo de protegernos, ejercen una alta y venerable tarea, la de estar en guardia permanente ante cualquier llamada de auxilio. Al fin y al cabo, todos, absolutamente todos, necesitamos el sost\u00e9n de alguien y una mente abierta para salir de este desconcierto que nos divide hasta dejarnos sin palabras.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Sin robustez, el orbe y el ser humano est\u00e1n gravemente hundidos. Considero que estamos enfermos, que la cura del mundo es m\u00e1s necesaria que nunca, en un diario de muchas prioridades que compiten entre s\u00ed, ahog\u00e1ndonos por completo. Tampoco podemos dejar a un lado las d\u00e9biles pulsaciones de nuestros semejantes. Nos requerimos todos. Cuidar de quien lo necesita es una riqueza humana que nos engrandece como linaje. Indudablemente, precisamos escucharnos, bajarnos del pedestal para hermanarnos y subir al horizonte que nos rodea para abrazarnos mutuamente, cuidando esta mansi\u00f3n planetaria que nos acoge sin pedirnos nada como canje, recogiendo tambi\u00e9n nuestras mundanidades. Desde luego, aquel que comercializa con la naturaleza termina aprovech\u00e1ndose de las personas y trat\u00e1ndolas como prisioneros. Sin duda, la mayor c\u00e1rcel radica en nuestro propio mundo, donde todo se compra y se vende, se malgasta y se desaprovecha. Aprendamos, pues, a ser cantautores alegres, poetas de alma y vida. El que sabe vislumbrar e inspirarse en esa contemplativa, sabe respetar lo que le acompa\u00f1a, y contribuir a embellecer los caminos de pulsos y pausas. Nuestra mejor vacuna ser\u00e1 su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero En esto de atenderse y entenderse como compensaci\u00f3n a los cuidados existenciales, se nos requiere hacer humanidad vinculante, o sea, familia para que a nadie le falte el calor y el afecto de una comunidad. Ponernos en camino no es f\u00e1cil, es cierto, m\u00e1xime si tenemos que convivir pr\u00f3ximos al pr\u00f3jimo. 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