{"id":51280,"date":"2024-04-08T07:35:56","date_gmt":"2024-04-08T13:35:56","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=51280"},"modified":"2024-04-08T07:35:57","modified_gmt":"2024-04-08T13:35:57","slug":"los-frutos-que-requiere-la-tierra-de-sus-moradores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=51280","title":{"rendered":"LOS FRUTOS QUE REQUIERE LA TIERRA DE SUS MORADORES"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pausas del camino son tan necesarias como el pan de cada d\u00eda que nos llevamos a la boca. Necesitamos hacer silencio para rehacernos y corregirnos, para saborear los instantes vivenciales y compartirlos con el horizonte de los sue\u00f1os. Sin duda, tenemos que aprender a querernos mucho m\u00e1s. El fruto de la verdad s\u00f3lo germina de la bondad, del servicio que nos prestemos unos a otros, de la entrega desinteresada que nos ofrezcamos entre s\u00ed. Por eso, hemos de ser compasivos siempre, jam\u00e1s interesados por lo material, si queremos estar en armon\u00eda con nosotros mismos. Para desgracia de todos, no se siembran m\u00e1s que palabras de odio y venganza, mientras la gente m\u00e1s d\u00e9bil e inocente muere en la brutalidad de los combates. Navegamos en la mentira end\u00e9mica, en lugar de ser sinceros, fecundos en amistad y en proyectos de bien. Abandonemos la ret\u00f3rica guerrera, los ataques a los trabajadores humanitarios. Ejercitemos el respeto desde la diversidad, con la intenci\u00f3n de enriquecernos mutuamente, para no ver al otro como una amenaza, sino como un apoyo para el crecimiento del linaje y sustento de la especie. Desde luego, cada encuentro como cada decisi\u00f3n tomada, sea vital o cotidiana, est\u00e1 en funci\u00f3n de esa comprensi\u00f3n solidaria.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Indudablemente, la cosecha de las producciones tiene que mejorar con el amor, que es lo que nos tranquiliza en medio de las adversidades perversas, perseverando el coraz\u00f3n con serenidad y permaneciendo con los v\u00ednculos, fortaleciendo de este modo el \u00e1rbol de la vida. La invenci\u00f3n de la mente humana no puede continuar recolectando la destrucci\u00f3n de s\u00ed mismo, tiene que pasar p\u00e1gina e inventar el esp\u00edritu fraterno, a trav\u00e9s de su potencial creativo. Cada \u00e9poca demanda de nosotros una transformaci\u00f3n, un compromiso de actuaci\u00f3n de forma \u00e9tica y una actitud responsable en todo momento. Precisamente, ahora con el uso de la inteligencia artificial, para ayudar a la toma de decisiones militares en conflictos que pueden contribuir a cr\u00edmenes internacionales, tenemos que reconsiderar los lenguajes de hecho. Todo no sirve y la justicia se defiende con la raz\u00f3n, jam\u00e1s con el abecedario armament\u00edstico. Nos urge, pues, despertar. Los promotores de lo arm\u00f3nico, es a los que tenemos que escucharles. Lo que resulta bochornoso y mezquino, es que la humanidad a\u00fan no sepa vivir desvivi\u00e9ndose por vivir en paz, proliferando la conflictividad en lugar de la conformidad, o la competitividad en vez de la convivencia.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La confianza ha de darnos el mejor concierto sist\u00e9mico, no bastan las meras palabras, hay que ponerlas en coherencia con la acci\u00f3n de cada jornada, en un orbe que hemos globalizado y que necesitamos hermanarlo con sus gentes heterog\u00e9neas. Esto no es nada f\u00e1cil de conseguir, ninguna riqueza de aqu\u00ed abajo puede ayudar a que germine la hermandad, precisamos de una autocr\u00edtica cada cual consigo mismo y de una sensible voluntad perdurable. El futuro depende en buena parte de la familia, que tambi\u00e9n ha entrado en una fuerte crisis, cuesti\u00f3n que afecta a la sociedad; y, a\u00fan peor, cuando la debilidad humana es utilizada por la ideolog\u00eda, que todo lo desfigura y confunde. De ah\u00ed la necesidad de repensar situaciones, de no dejarnos enga\u00f1ar, de volver a ser nosotros mismos. Es ciertamente la contemplaci\u00f3n de la vida conyugal, la que nos hace descubrir, donde anida la luz del amor verdadero y donde se esconden los intereses mundanos destructores. Nosotros no nos bastamos, somos una mera ra\u00edz, que no puede estar desprendida existencialmente. En consecuencia, ver un emparentado que se rompe, es un drama que tampoco puede dejarnos indiferentes. El camino del acercamiento y del perd\u00f3n, \u2013mal que nos pese-, es la \u00fanica salida.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy convencido de que nuestro tr\u00e1nsito tiene que ser conciliador, un camino de acercamiento y de renovaci\u00f3n constante de pulsos que se interrogan entre s\u00ed vivencialmente, de apertura franca con inauguraci\u00f3n m\u00edstica, sin los \u00eddolos del poder o el inter\u00e9s por el dinero; y, todo esto en donaci\u00f3n permanente, es lo que nos lleva a la reconciliaci\u00f3n continua y al disfrute del aire de la tolerancia \u00edntima. Nuestro actual tiempo, vac\u00edo de alianzas aut\u00e9nticas, pide comenzar a regenerar los hogares para poder desenredarnos de los nudos insanos de la soledad. No hay mejor sanaci\u00f3n que cultivar la mansedumbre en comunidad. Lo importante es desterrar de nosotros las cadenas que nos esclavizan, generando trances que todo lo vician, mercantilizando a las personas, sirvi\u00e9ndose de la injusticia econ\u00f3mica y de la manipulaci\u00f3n del pensamiento. Invitamos, por consiguiente, a estar atentos para no caer en ese orbe tentador de malignidades y en cultivar el abrazo alentador de hacer ciudadan\u00eda, para poder interrumpir el ciclo de violencia que nos acorrala y prevenir las absurdas crueldades en el futuro. Al fin y al cabo, un nuevo planeta nace cuando sus habitantes se abrazan, porque se aman y se quieren.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero Las pausas del camino son tan necesarias como el pan de cada d\u00eda que nos llevamos a la boca. Necesitamos hacer silencio para rehacernos y corregirnos, para saborear los instantes vivenciales y compartirlos con el horizonte de los sue\u00f1os. Sin duda, tenemos que aprender a querernos mucho m\u00e1s. 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