{"id":57424,"date":"2024-06-20T07:05:24","date_gmt":"2024-06-20T13:05:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=57424"},"modified":"2024-06-20T07:05:25","modified_gmt":"2024-06-20T13:05:25","slug":"una-etica-racionalen-todas-las-dimensiones-de-solsticio-y-equinoccio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=57424","title":{"rendered":"UNA \u00c9TICA RACIONAL;EN TODAS LAS DIMENSIONES DE SOLSTICIO Y EQUINOCCIO"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><strong>Por V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La vida por s\u00ed misma est\u00e1 cuajada de dimensiones, tanto c\u00f3smicas como hist\u00f3ricas, que nos encienden el soplo creativo, ante el c\u00famulo de realidades sorprendentes y el conjunto de fisonom\u00edas distintivas, an\u00edmicas y materiales, intelectuales y afectivas, que caracterizan a una sociedad y que abarca, los diversos cultivos, ya sea de la ciencia, el arte o las letras, las tradiciones, creencias, principios y valores. De ah\u00ed que, en unas organizaciones cada vez m\u00e1s diversificadas, complejas y acomplejadas tambi\u00e9n, resulte indispensable activar la \u00e9tica racional, al menos para garantizar una interacci\u00f3n armoniosa entre las diversas percusiones. Indudablemente, requerimos compartir la dimensi\u00f3n de los conocimientos, pero tambi\u00e9n desmembrarnos del individualismo para conjuntar la est\u00e9tica de los modales con la \u00e9tica de las responsabilidades. Donde hay unificaci\u00f3n de capacidades y comuni\u00f3n de experiencias, conjuntamente nacen momentos de concordia y nos renacen instantes de paz.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que los solsticios y equinoccios simbolizan la fertilidad de la tierra, los sistemas de producci\u00f3n agr\u00edcola y alimentaria, el patrimonio cultural y sus tradiciones milenarias, contribuyen a hacer comunidad; asimismo la persona debe hacer familia, en base al fundamento de una \u00e9tica universal que tratamos de obtener a partir de nuestro propio pulso humano. Por ello, quiz\u00e1s tengamos que explorarnos m\u00e1s, para que podamos trabajar juntos, con la comprensi\u00f3n justa y el mutuo reconocimiento al an\u00e1logo, que es lo que nos har\u00e1 ser cooperantes y ayudar a reflexionar sobre esta fuente de la moralidad personal y colectiva. Sin duda, nuestra mayor fecundidad va estar, precisamente, en ese impulso nuevo para poner en pr\u00e1ctica las exigencias humanizadoras de la ley natural, injertadas al raciocinio de la luz m\u00edstica; y as\u00ed, poder descubrir la expresi\u00f3n de la sabidur\u00eda, de la belleza y de la bondad providencial, la cual nos ha donado el anhelo y la ilusi\u00f3n como compensaci\u00f3n a los cuidados vivientes.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, no hay mejor interconexi\u00f3n que declararse ciudadano del mundo, con lo que esto conlleva de conocerse y de reconocerse como parte del sue\u00f1o, mediante una comunicaci\u00f3n rec\u00edproca, que es lo que nos pone en la buena orientaci\u00f3n, para contribuir a la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s solidario. La b\u00fasqueda de este lenguaje \u00e9tico racional com\u00fan concierne a todos los seres humanos. Ser\u00e1 bueno, por consiguiente, que sigamos el quehacer de los solsticios y equinoccios, que adem\u00e1s est\u00e1n conectados con las estaciones, las cosechas y el sustento. En consecuencia, acopladas las vivencias, reagrupadas las colaboraciones entre latidos diversos, se llega a alcanzar la conciencia, la experiencia de una llamada interior a realizar el bien y a evitar el mal. Indudablemente, sobre este precepto se apoyan los otros mandatos de la norma oriunda. Tanto es as\u00ed, que la vida no es aceptable a no ser que el cuerpo y el esp\u00edritu convivan en sana voluntad, bajo el h\u00e1lito del respeto cong\u00e9nito.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La mente se engrandece ante una nueva idea o sensaci\u00f3n, atr\u00e1s quedan otras dimensiones; necesitamos evolucionar, pasar p\u00e1gina y poder adentrarnos en una naciente \u00e9poca, marcada por profundos cambios sociales. Ahora bien, s\u00f3lo si el hombre es protagonista y no esclavo de los mecanismos de producci\u00f3n, la empresa se convierte en una verdadera comunidad de individuos. Tenemos que dejar de mortificarnos, tampoco podemos continuar destruyendo la tierra, todo esto lo que nos demanda es un profundo acatamiento de la naturaleza en general, una concepci\u00f3n unitaria integral de la savia humana, o tal vez, del ser humano; una rigurosa relaci\u00f3n entre el proceder personal y la actuaci\u00f3n profesional, con una visi\u00f3n aut\u00e9ntica a trav\u00e9s de los ojos del alma. La gran crisis del momento, pues, radica en que somos demasiado autocomplacientes y pensamos que ya se han llevado a buen t\u00e9rmino todos los ideales. No olvidemos jam\u00e1s, que es maravilloso estar vivo, aunque sea molesto y nos canse.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Tras el cansancio, vuelve el entusiasmo, sabiendo que la fuente existencial radica en la mutaci\u00f3n\u00b8 hasta llegar a vivir seriamente por dentro, para hacerlo m\u00e1s sencillamente por fuera. Incluso para morir es preciso saber morar viviendo. Nuestras obras est\u00e1n en nosotros, lo importante es ordenarnos y reorganizarnos este destierro por el que caminamos, sin apenas darnos cuenta, con la consabida lealtad al verdadero apego por el que fuimos concebidos, armonizando los diversos caminos con el rigor aut\u00e9ntico, humanizando las relaciones interpersonales e informando correctamente de los esfuerzos de donarse, a fin de garantizar una compa\u00f1\u00eda adecuada en protecci\u00f3n social universal, algo que todos necesitaremos antes o despu\u00e9s. Ahora bien, cuando los derechos se plantean solamente en funci\u00f3n de su br\u00edo legalista, corre el riesgo de convertirse en meros titulares incumplidos. Precisamos vivir, desde luego que s\u00ed, pero desvividos por el amor de amar amor, para poder renacer tras las noches con nuevas esperanzas. Dicho queda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Corcoba Herrero La vida por s\u00ed misma est\u00e1 cuajada de dimensiones, tanto c\u00f3smicas como hist\u00f3ricas, que nos encienden el soplo creativo, ante el c\u00famulo de realidades sorprendentes y el conjunto de fisonom\u00edas distintivas, an\u00edmicas y materiales, intelectuales y afectivas, que caracterizan a una sociedad y que abarca, los diversos cultivos, ya sea de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57425,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-57424","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57424\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/57425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}