{"id":66787,"date":"2024-10-17T06:24:05","date_gmt":"2024-10-17T12:24:05","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=66787"},"modified":"2024-10-17T06:24:06","modified_gmt":"2024-10-17T12:24:06","slug":"tender-la-mano-siempre-nuestro-supremo-talante-y-el-sumo-talento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=66787","title":{"rendered":"TENDER LA MANO SIEMPRE; NUESTRO SUPREMO TALANTE Y EL SUMO TALENTO"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><strong>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cExtinguir las m\u00faltiples pobrezas no es un trance de compasi\u00f3n, es una pr\u00e1ctica de justicia y una manera de conciliarnos, haciendo de nuestra vida una ofrenda de comuni\u00f3n\u201d.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde siempre, tender la mano como verter sonrisas o abrazar al desvalido, ha sido un necesario lenguaje del coraz\u00f3n, que cualquiera requerimos en alg\u00fan momento, m\u00e1xime en una \u00e9poca con tantos frentes abiertos y con las barreras de la indiferencia en permanente ejercicio, lo que nos hace que seamos incapaces de finalizar con el maltrato social e institucional. Las personas m\u00e1s d\u00e9biles, que son aquellas que viven en la miseria, contin\u00faan siendo blanco de actitudes hostiles. Solemos estigmatizarlas, falt\u00e1ndoles al respeto, bajo el paraguas de la exclusi\u00f3n y apart\u00e1ndolas del propio sistema, culp\u00e1ndoles de la situaci\u00f3n, sin ahondar en los verdaderos motivos que han originado este contexto. Desde luego, estos injustos escenarios, deber\u00edan hacernos repensar a todos. Comenzando por las instituciones, activando la protecci\u00f3n social necesaria. Y finalizando por la ciudadan\u00eda, en su conjunto, removiendo el propio interior para acoger y ayudar a esas gentes hundidas, sin horizonte alguno, enterradas en vida ante las vicisitudes. Lo importante, sin duda, es tomar la condici\u00f3n de servidor y no servirse de nadie.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Mantener la mano tendida, lo s\u00e9, no es f\u00e1cil; pero es muy importante para dar a nuestra savia personal un sustento de servicio que nos realice, as\u00ed como una subsistencia social en la direcci\u00f3n adecuada. M\u00e1s pronto que tarde, hemos de fraternizarnos, lo que conlleva apoyar ese grito silencioso de multitud de desamparados que apenas tienen lo indispensable para vivir y nada m\u00e1s, aunque el m\u00edsero tampoco tiene ni siquiera lo indispensable. Por ello, es vital comprender la necesidad de algunas personas y c\u00f3mo las diversas formas de violencia y dominaci\u00f3n interact\u00faan entre s\u00ed y afectan a las personas que malviven en la escasez. Experimentar a diario esta inmoralidad nos deshumaniza por completo, algo verdaderamente destructivo, hasta el extremo de volvernos leones entre s\u00ed; en una selva sin principios ni valores, lo que supone una p\u00e9rdida catastr\u00f3fica de potencial humano para la sociedad. Por consiguiente, extinguir las m\u00faltiples pobrezas no es un trance de compasi\u00f3n, es una pr\u00e1ctica de justicia y una manera de conciliarnos, haciendo de nuestra vida una ofrenda de comuni\u00f3n.<br><\/p>\n\n\n\n<p>De entrada, ser\u00eda saludable interrogarse, sobre las cadenas de abandono, aislamiento e infortunio que nos asolan. \u00bfAcaso soy justo si mi an\u00e1logo se halla todav\u00eda encadenado a la insuficiencia? A poco que nos adentremos en la observaci\u00f3n; veremos que, por todos los rincones del planeta, se acrecientan el n\u00famero de desfavorecidos. Atm\u00f3sfera que pone en peligro la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas. Por otra parte, en el mundo global actual, aparece con mayor claridad que \u00fanicamente se construye la concordia s\u00ed se asegura la posibilidad de un crecimiento razonable. As\u00ed, y como revela un reciente informe de Naciones Unidas, la indigencia, las desigualdades, los desplazamientos, los conflictos, el cambio clim\u00e1tico, la explotaci\u00f3n sexual y la inseguridad alimentaria, son algunos de los lastres que afectan a cada vez m\u00e1s ni\u00f1os en el mundo. En este sentido, los j\u00f3venes no son un problema que haya que resolver, m\u00e1s bien son un activo en el que hay que invertir. No en vano, el gran capital que ha sido puesto en nuestras manos es el amor de amar amor, fundamento de nuestra cr\u00f3nica y fuerza de nuestro camino.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo sucede con nuestros mayores, o en cualquier otra etapa de la vida, la dificultad muchas veces habita en la pobreza de la realidad, en la ausencia de afecto y en la falta de valor a la hora de compartir. En efecto, s\u00f3lo hay que ver la desuni\u00f3n, los derechos humanos que son violados constantemente o la falta de un trabajo decente para todos, lo que debe contribuir a generar nuevas alianzas que modifiquen estilos de vida, modelos de producci\u00f3n y de consumo, con estructuras de poder que deben cambiar, a fin de encontrar medios cada vez m\u00e1s eficaces para lograr una distribuci\u00f3n equitativa de los recursos, reduciendo el desnivel entre quien lo derrocha y quien no tiene ni siquiera lo necesario para mantenerse. Son tantas las pobrezas cotidianas que nos asaltan, que los pobres son una multitud. Esto nos demanda a que participemos nuestro aliento, tanto el an\u00edmico como el pan de cada d\u00eda, lo que nos exige que multipliquemos la pasi\u00f3n por reavivar nuestra hoja de asistencia a toda existencia. Al fin y al cabo, una sociedad ser\u00e1 floreciente cuando la mayor parte de sus miembros son poetas en guardia, con alma de poes\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero \u201cExtinguir las m\u00faltiples pobrezas no es un trance de compasi\u00f3n, es una pr\u00e1ctica de justicia y una manera de conciliarnos, haciendo de nuestra vida una ofrenda de comuni\u00f3n\u201d. 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