{"id":68356,"date":"2024-11-07T07:14:08","date_gmt":"2024-11-07T13:14:08","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=68356"},"modified":"2024-11-07T07:14:09","modified_gmt":"2024-11-07T13:14:09","slug":"generar-confianza-nunca-traicionarla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=68356","title":{"rendered":"GENERAR CONFIANZA: NUNCA TRAICIONARLA"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cLa propia historia nos demuestra a la humanidad que, cuando trabajamos juntos y aplicamos nuestra mente combinada, podemos forjar soluciones a cuestiones incomprensibles. Se trata de o\u00edrnos conjuntamente y de poner el coraz\u00f3n en nuestros andares, sobre todo lo dem\u00e1s\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En una sociedad enferma nadie suele fiarse de nadie; y esto es grave, muy grave, grav\u00edsimo. Sin duda, la situaci\u00f3n actual, al igual que la de otro tiempo, debe hacernos repensar en c\u00f3mo nos movemos y nos socorremos. En efecto, todos precisamos de asistencia en medio de las continuas tempestades vivientes, lo que debe hacernos reflexionar sobre la b\u00fasqueda colectiva de lo arm\u00f3nico, m\u00e1s all\u00e1 de los propios intereses personales, que frecuentemente nos corrompen y distancian.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, los moradores de este mundo, requieren activar v\u00ednculos diplom\u00e1ticos, para reducir tensiones e impulsar la cultura del abrazo sincero por todos los rincones del planeta. Es p\u00fablico y notorio que nada puede conseguirse sin anhelo y franqueza, pues las nuevas generaciones actuales suelen vivir inmersas en un profundo sentido de confusi\u00f3n y extrav\u00edo. Desde luego, parece que no abundan las gentes de verbo sincero y de acci\u00f3n coherente, lo que acarrea que todo se agite en la m\u00e1s tremenda incertidumbre, sin porvenir alguno; y, lo que es peor, sin perspectiva de sentido com\u00fan, ni de conciencia.<br><\/p>\n\n\n\n<p>La necedad es la madre de todos los males. Vuelva la<br><\/p>\n\n\n\n<p>sensatez, con su disposici\u00f3n a la benevolencia, para atesorar familiaridad. A prop\u00f3sito, considero vital que reforcemos la sensibilizaci\u00f3n p\u00fablica sobre el papel de las artes o de las ciencias, del deporte o de cualquier otra actividad l\u00fadica, al menos para intentar generar aproximaci\u00f3n de pulsos en beneficio de las sociedades.<br><\/p>\n\n\n\n<p>A mi juicio, es imperativo que, en todas las partes de la tierra, se adopten enfoques racionales y pragm\u00e1ticos, al menos para fomentar la confianza ciudadana. Basta ya, pongamos fin a los ensayos nucleares de una vez por todas, corrijamos actitudes. Por este carril diario por el que transitamos, son tantos los est\u00edmulos, que a veces no cogemos el adecuado. Adem\u00e1s, el intelecto no siempre act\u00faa l\u00facidamente, porque la voluntad tampoco es firme perpetuamente y nunca las pasiones suelen controlarse; ni la valent\u00eda, a menudo llega a vencer el desasosiego. Pero si abrimos nuestro coraz\u00f3n a lo que nos circunda, y nos acogemos a ese tiempo meditativo consigo mismo, quiz\u00e1s podamos enmendar contextos y modificar circunstancias.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 visto que la desigualdad y la injusticia erosionan la esperanza y alimentan el populismo y la furia; y que la discriminaci\u00f3n, la hostilidad y el racismo adoptan nuevas formas. Ante este horizonte cuajado de contrariedades, donde cada cual busca a toda costa el beneficio personal, el \u00e9xito o el goce desenfrenado; urge llamar a la tranquilidad, para poder abrazar otro espacio, menos envenenado por el odio y la venganza.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s tengamos que hacer un alto en el camino, sintonizar mejor con nuestros interiores, donde se ubican las energ\u00edas an\u00edmicas necesarias para su evoluci\u00f3n, asegurando un desarrollo en todos los niveles, para poder resolver sus problemas econ\u00f3micos y sociales, por graves que sean. Bajo el paraguas de estos sentimientos, todo ser\u00e1 m\u00e1s llevadero. La propia historia nos demuestra a la humanidad que, cuando trabajamos juntos y aplicamos nuestra mente combinada, podemos forjar soluciones a cuestiones incomprensibles. Se trata de o\u00edrnos conjuntamente y de poner el coraz\u00f3n en nuestros andares, sobre todo lo dem\u00e1s. La zancadilla, a\u00fan so\u00f1ada, ya es aborrecible.<br><\/p>\n\n\n\n<p>El mero asunto del desarme, sustancialmente es un problema de convicci\u00f3n rec\u00edproca. Unirse y reunirse para formar comuni\u00f3n y comunidad, ayuda a reencontrarse; y, de esta manera, poder encontrar la manera de sustituir esta \u201catm\u00f3sfera de terror\u201d vertida, por una \u201catm\u00f3sfera de cordialidad\u201d. Aunque pueda parecernos imposible, esta es la ruta, mejorar la realidad de las relaciones internacionales, especialmente entre las grandes potencias y bloques de Estados. Por ello, la seguridad internacional s\u00f3lida supone tambi\u00e9n un avance de reconocimiento del justo derecho de todos contra las malas voluntades. No tiene sentido continuar batallando con las armas. Pongamos alma, en su lugar. Lo demanda el sentido com\u00fan y lo aconseja el inter\u00e9s de todos; ya que el progreso de cada uno de los miembros de la gran familia humana, se beneficiar\u00e1 de la mejora de todos y contribuir\u00e1 a establecer m\u00e1s vigorosamente la concordia. Ser\u00e1 bueno, que tambi\u00e9n entremos en paz con nosotros, recordando que mientras el miedo paraliza, la certeza nos libera. Si acaso, hagamos silencio antes de tomar opci\u00f3n alguna, es el \u00fanico amigo que jam\u00e1s traiciona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero \u201cLa propia historia nos demuestra a la humanidad que, cuando trabajamos juntos y aplicamos nuestra mente combinada, podemos forjar soluciones a cuestiones incomprensibles. 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