{"id":85720,"date":"2025-06-12T06:56:39","date_gmt":"2025-06-12T12:56:39","guid":{"rendered":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=85720"},"modified":"2025-06-12T06:56:41","modified_gmt":"2025-06-12T12:56:41","slug":"envejecimiento-y-abandono-reforcemos-la-alianza-intergeneracional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elinformante.mx\/?p=85720","title":{"rendered":"ENVEJECIMIENTO Y ABANDONO: REFORCEMOS LA ALIANZA INTERGENERACIONAL"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p><strong>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero<\/strong><br>\u201cLa familia, que es la primera y la m\u00e1s radical oposici\u00f3n a la idea de que podemos subsistir solos, es una de las v\u00edctimas de esta cultura individualista nefasta. No olvidemos, que lo vivencial est\u00e1 en crear calor de hogar y comuni\u00f3n de pulsos\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">Las circunstancias est\u00e1n ah\u00ed, en todo el planeta, la poblaci\u00f3n mundial envejece. Pr\u00e1cticamente, todos los pa\u00edses del mundo experimentan un aumento del n\u00famero de ciudadanos que han entrado en a\u00f1os, lo que debe hacernos repensar situaciones, sobre todo a la hora de reforzar los sistemas sanitarios y de cuidados, garantizando la sostenibilidad de la protecci\u00f3n social e invirtiendo en nuevas tecnolog\u00edas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta situaci\u00f3n, hay que sumarle el abandono de los ancianos, un apenado contexto al que no debemos acostumbrarnos. Reforcemos la alianza entre nietos y abuelos, j\u00f3venes y longevos. Digamos no a la soledad y activemos el acompa\u00f1amiento. Lo importante est\u00e1 en no desfallecer, ni siquiera cuando la vejez acomete y las fuerzas flaquean, cuando la vida se vuelve menos productiva y corre el peligro de parecernos in\u00fatil.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Realmente, todos somos necesarios para construir un orbe arm\u00f3nico, aunque algunos peinemos canas y decaiga el estatus social. Reencontr\u00e1ndonos solidariamente y reconstruy\u00e9ndonos hermanados, avanzaremos. Son estos compromisos de acciones espec\u00edficas en temas tales como la salud y la nutrici\u00f3n, la vivienda y el medio ambiente, la familia y el bienestar social, la seguridad de ingresos y de empleo, el esp\u00edritu de di\u00e1logo y el llamamiento a la concordia, los que nos injertan entusiasmo y acrecientan la esperanza.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La familia, que es la primera y la m\u00e1s radical oposici\u00f3n a la idea de que podemos subsistir solos, es una de las v\u00edctimas de esta cultura individualista nefasta. No olvidemos, que lo vivencial est\u00e1 en crear calor de hogar y comuni\u00f3n de pulsos.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno no puede abandonarse en el ocaso existencial, tiene que renacer con la sabidur\u00eda que imprime la c\u00e1tedra del relato a trav\u00e9s del camino recorrido, comparti\u00e9ndolo a las generaciones venideras. Est\u00e1 bien mirar hacia adelante, pero tambi\u00e9n escuchar a esas gentes maduras, que no ser\u00e1n el futuro, pero que son un presente, con un pasado lleno de aciertos y errores, que han de hacernos cuando menos promover el desarrollo de una sociedad para todas las \u00e9pocas.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vida m\u00e1s larga y mejor vivida, trae consigo nuevas lecturas y, por ende, m\u00e1s oportunidades; no \u00fanicamente para las personas mayores y sus familias, sino tambi\u00e9n para la generalidad en su conjunto. Al fin y al cabo, nuestra vida no est\u00e1 destinada a cerrarse sobre s\u00ed misma, est\u00e1 consignada a dejar huella de relaci\u00f3n y apertura.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el envejecimiento de la poblaci\u00f3n mundial y la creciente dependencia de la atenci\u00f3n institucional, garantizar la seguridad y la dignidad de los residentes es m\u00e1s perentorio que nunca. Sea como fuere, no podemos negar el escenario, el maltrato a los abuelos todav\u00eda es un grave problema social que cohabita por toda la tierra, tanto en los pa\u00edses en desarrollo y desarrollados como en otros \u00e1mbitos menos adelantados, lo que requiere su importancia social y moral que es indiscutible.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En consecuencia, este problema requiere una respuesta mundial multifac\u00e9tica, que ha de centrarse sobre todo en la protecci\u00f3n y en el amparo de las masas de senectud. Quiz\u00e1s, por ello, tengamos que comenzar por combatir exclusiones. La cuesti\u00f3n no es tanto la edad como el esp\u00edritu fraterno.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El edadismo es la mayor discriminaci\u00f3n contra personas o colectivos por motivo de madurez, lo que genera da\u00f1os irreparables, desventajas e injusticias. Sin embargo, todos nosotros vivimos gracias a una relaci\u00f3n, sustentada y sostenida bajo un v\u00ednculo libre y liberador de humanidad y cuidado mutuo.<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traicionarnos unos a otros es el mayor bochorno. Indudablemente, el mundo de hoy necesita el acuerdo conyugal, al menos para conocerse y reconocerse en el amor; y as\u00ed, poder superar las fuerzas que destruyen las relaciones, infundiendo esperanza en el camino. En este sentido, tambi\u00e9n los octogenarios, nos muestran con su ternura nuestros propios v\u00ednculos para no perder el avenirse. Dejemos a un lado nuestra actitud ego\u00edsta, el criadero de los grandes malvados. \u00a1Lealtad!, es lo justo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: V\u00edctor Corcoba Herrero\u201cLa familia, que es la primera y la m\u00e1s radical oposici\u00f3n a la idea de que podemos subsistir solos, es una de las v\u00edctimas de esta cultura individualista nefasta. No olvidemos, que lo vivencial est\u00e1 en crear calor de hogar y comuni\u00f3n de pulsos\u201d. Las circunstancias est\u00e1n ah\u00ed, en todo el planeta, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85721,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-85720","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85720","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85720"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85720\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/85721"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elinformante.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}