Por: José Fonseca
Con su acostumbrado y siempre bien calculado timing, el expresidente Andrés Manuel López Obrador hizo circular en redes sociales un video que, por supuesto, habla de lo orgulloso que está de haber entregado el mando a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como “la mejor presidenta del mundo” y defendió los programas y políticas de la 4T.
En la mañanera, cumplidamente, la presidente le agradeció los elogios y, a insistencia de la cofradía de blogueros, dijo que, segura de que será “interesante”, comprará el libro para leerlo y, de paso, explicó a los curiosos que el expresidente dijo que se retiraba de la vida pública; pero su libro, al final de cuentas, es también una actividad política.
Quien esto escribe le queda la sensación de que, precisamente al inicio del tercer año de Gobierno de la presidenta Sheinbaum, ella y el expresidente han intercambiado mensajes, cuyo contenido sólo entienden las inteligencias políticas más lúcidas. Acá en el llano del pueblo sabio, de los ciudadanos de a pie, como siempre, sufriremos las consecuencias eventuales, sin saber por qué.
Morena, el as electoral en la manga
A estas alturas del régimen impuesto por la 4T, hay quienes, en el colmo de la ingenuidad o del wishful thinking, hablan de la competitividad en las elecciones nacionales o estatales de los próximos años, incluyendo las de 2027.
Sorprende que haya tantas lúcidas inteligencias que no quieren reconocer que Morena ha previsto todo, atado los cabos sueltos, dicen los politólogos, para asegurarse de no perder ninguna elección que considere crucial para la 4T.
En el vértigo de temas e “información” con que se bombardea a la población, hemos olvidado que la nueva élite en el poder que representa Morena aprobó una ley que le permite anular la elección
Que quiera, basta esgrimir el argumento de que hubo “injerencia extranjera”. Así de fácil.
El México de octubre del 68
Personalmente, considero injustificable toda masacre, como el asesinato de estudiantes en la Plaza de Tlatelolco, resultado de la paranoia de un presidente influenciado por el clima creado en México por la confrontación de la Guerra Fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos.
Los memoriosos periodistas que cubrieron el conflicto del 68, y algunos líderes protagonistas del movimiento estudiantil han sido las fuentes que nos dan un atisbo del México, cuya estratégica ubicación le hizo campo de batalla entre los protagonistas de la Guerra Fría.
Sin embargo, los prejuicios ideológicos han dejado el campo libre a quienes medran de las masacres y los conflictos para bloquear la posibilidad de conocer la realidad que dé serenidad política para atemperar el persistente dolor social, y, sobre todo para no permitir que en el futuro la confrontación ideológica lleve a la repetición del asesinato de civiles inocentes.
 
 
 
 
 






























