Al homologar los procesos, se facilitan las operaciones, se mejora la experiencia de los usuarios y se atienden fallas durante los días de quincena.
El Banco de México (Banxico) llamó a las instituciones financieras a simplificar sus aplicaciones móviles para facilitar las transferencias electrónicas, fortalecer la confianza en los pagos digitales y disminuir la dependencia del efectivo en el país.
En el análisis Panorama de la experiencia de usuario en transferencias, elaborado con información de participantes del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), el organismo destacó la necesidad de contar con plataformas más accesibles, intuitivas y seguras, que permitan realizar operaciones en menos pasos.
Entre las principales recomendaciones se encuentran homologar los procesos de transferencia entre aplicaciones, simplificar la navegación y mejorar la confiabilidad de los servicios, tanto para enviar dinero entre personas como para realizar pagos en establecimientos comerciales.
El diagnóstico también advierte que las dificultades técnicas y operativas continúan obstaculizando la adopción de estos medios de pago. Entre los problemas señalados figuran las fallas durante periodos de alta demanda, como los días de quincena y los fines de semana, además de las barreras que enfrentan los adultos mayores y las personas con poca experiencia tecnológica.
De acuerdo con las cifras citadas en el informe, el efectivo mantiene una amplia predominancia en las compras cotidianas. En operaciones de hasta 500 pesos representa el 85.2 por ciento de los pagos, mientras que en compras superiores a esa cantidad alcanza el 73.5 por ciento. En contraste, las transferencias mediante dispositivos móviles representan apenas el 4.4 y el 7.6 por ciento, respectivamente.
A este panorama se suma el reto de la inclusión financiera, pues, según los datos presentados, solo el 49 por ciento de la población adulta cuenta con una cuenta en una institución financiera.
Banxico considera que mejorar el funcionamiento y la facilidad de uso de las aplicaciones puede contribuir a ampliar la utilización de los pagos electrónicos. El objetivo es ofrecer alternativas más prácticas y confiables que permitan avanzar hacia una economía con mayor inclusión financiera y menor dependencia del dinero en efectivo.
 
 
 
 
 




















