El respeto a Derechos Humanos fomenta la justicia de género

Las familias pueden ser lugares de amor, cuidado y satisfacción, pero con frecuencia son espacios donde se lesionan los derechos de mujeres, se silencian sus voces e impera la desigualdad de género.

La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) Myrna Araceli García Morón, expresó que se requiere el consenso de todas las instituciones: las que investigan, hacen políticas públicas, procuran y administran justicia, para rendir cuentas sobre la atención que dedican a las injusticias y a la discriminación que mantiene a multitudes de mujeres en la pobreza y la exclusión; y la tarea, indicó, es hacer de manera colectiva un ejercicio en el que los derechos humanos sean la manera que permita resolver esas diferencias.

Al participar en el panel “Democracia y justicia con perspectiva de género: una visión integral”, organizado por el Poder Judicial mexiquense cuyo magistrado presidente Ricardo Sodi Cuellar manifestó su firme compromiso para realizar eventos que fomenten la equidad de género y la nueva masculinidad, García Morón resaltó la sororidad y preocupación de la secretaria de la Mujer, Isabel Sánchez Holguín; la diputada local Paola Jiménez Hernández; y la magistrada presidenta de la Primera Sala Colegiada Familiar de Toluca, Erika Icela Castillo Vega, para concretar la igualdad, equidad y perspectiva de género en los asuntos públicos.

Señaló los criterios de paridad en las gubernaturas, aprobados por el Instituto Nacional Electoral (INE) como la más emblemática de las resoluciones del avance en materia de democracia con perspectiva de género y, en la de juzgamiento, dijo que la integración de la LXI legislatura mexiquense da cuenta de ello; asimismo, comentó que el reto en ambos temas va más allá de la regulación jurídica y acciones afirmativas, pues las familias siguen teniendo la gran tarea de fomentar y valorar a las mujeres y a las niñas, pero se vulneran sus derechos a su interior y las sociedades no son otra cosa que el reflejo del propio ejercicio de éstas.

Las familias pueden ser lugares de amor, cuidado y satisfacción, subrayó, pero con frecuencia son espacios donde se lesionan los derechos de mujeres, se silencian sus voces e impera la desigualdad de género, por tanto, las leyes y políticas públicas deben fundarse en la realidad de la vida familiar y tener conciencia sobre temas de igualdad en la función personal e institucional.

La presidenta de la Codhem precisó que la justicia de género tiene el propósito de eliminar las desigualdades entre mujeres y hombres, pero no debemos perder de vista que se producen en la familia, se reproducen en la comunidad y se llevan en un macrocosmo al mercado, al Estado y a todos los espacios en los que nos desarrollemos, por ello, aunque hay logros como las reformas legislativas que reconocen sus derechos, todavía hay muchas mujeres sin el control de sus recursos, sin acceso a servicios, sin la protección del Estado que está obligado a construirles una sociedad libre de violencia y no tienen voz en la toma de decisiones.

 

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