Marina se suma a la búsqueda de personas en el derrumbe del Chiquihuite.

La Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) informó que 28 elementos navales del Equipo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR), entre ellos dos binomios caninos, participan en labores de búsqueda en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México, por el desgaje del cerro del Chiquihuite. Ricardo de la Cruz Musalem, subsecretario general del gobierno del Estado de México, informó que se continúa en la búsqueda y rescate de  tres personas que están entre los escombros.

La institución indicó que el viernes se puso en marcha el Plan Marina en su fase de auxilio y en coordinación con otras dependencias federales realizaron evaluación de la zona afectada para iniciar acciones de búsqueda y localización de personas posiblemente atrapadas. En las acciones realizadas ayer tras la evaluación del área se invitó a los pobladores en riesgo a trasladarse a los albergues habilitados para evitar poner en riesgo su vida..

Una célula combinada con personal naval y elementos de otras dependencias en apoyo a un geólogo de Protección Civil realizaron un dictamen técnico sobre la fisura en la pared rocosa, mientras que un binomio canino y la célula “Alfa” conformada por ocho elementos se dedicó a la búsqueda de personas posiblemente atrapadas de las 8:42 a las 13:00 horas aproximadamente, siendo relevada por la célula “Bravo”.

La institución indicó que tras escucharse un crujido fuerte en la roca fueron evacuadas las áreas de trabajo a fin de garantizar la integridad del personal.  Dos horas después y tras la evaluación de los geólogos se determinó que era factible continuar con los trabajos de búsqueda por lo que, la célula “Bravo” reinició actividades logrando localizar y rescatar con vida a un perro atrapado, proporcionándole un manejador canino de Semar los primeros auxilios, sin embargo, no fue posible reanimarlo.

Ruido en roca ‘desaloja’ a vecinos

Vecinos de la colonia Lázaro Cárdenas en el Cerro del Chiquihuite desalojaron esta madrugada sus hogares tras escuchar que tronaba la roca que cayó en el cerro y destruyó varias viviendas.  “Escuché crujidos en la montaña, agarré dinero y mis documentos y así me fui” , externó Milagros, habitante de la zona.  Entre los vecinos que dejaron sus casas hay personas de la tercera edad y niños, quienes con sus manos cargaban bolsas de mandado con sus documentos y sus pertenencias de valor dirigiéndose a los  albergues que instaló el municipio de Tlalnepantla.

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