Uniformes y útiles escolares concentran los principales gastos, mientras las familias recurren a comparar precios y aprovechar promociones para reducir el impacto económico.
El regreso a clases representa un reto para la economía de los hogares mexicanos. De acuerdo con un sondeo realizado por Up Sí Vale, 7 de cada 10 familias tienen hijos o dependientes que regresan a las aulas y el 89% considera que los gastos escolares son algo o muy desafiantes para su presupuesto familiar.
Los mayores desembolsos se concentran en uniformes, con 68.6%, y útiles escolares, con 67.1%; le siguen las colegiaturas, con 53.3%, y las mochilas y accesorios, con 43.6%.

Ante el incremento de estos gastos, las familias han optado principalmente por comparar precios y aprovechar promociones. Sin embargo, la presión económica también ha obligado a modificar decisiones de consumo: 39.3% de los participantes señaló que ha tenido que posponer o dejar de adquirir algún artículo escolar debido a limitaciones presupuestales.
El escenario también pone de relieve la importancia de las prestaciones laborales como herramienta de apoyo para las familias. El 96.7% de los encuestados considera que los vales de despensa y otras prestaciones son algo o muy útiles para liberar parte de sus ingresos durante periodos de mayor gasto.

De acuerdo con los resultados, los descuentos y promociones, con 46.4%, y los vales de despensa o prestaciones, con 45.3%, son los beneficios que los trabajadores identifican con mayor capacidad para contribuir al cuidado de las finanzas familiares.
Los datos muestran que los gastos previsibles, como los relacionados con el regreso a clases, pueden representar una presión significativa para los hogares. Ante ello, la planeación financiera, la comparación de precios y el aprovechamiento de prestaciones pueden contribuir a administrar de mejor manera los recursos familiares durante estas temporadas de mayor desembolso.
 
 
 
 
 






















