El dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, aseguró que Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, se encuentra “acorralado” y afirmó que no regresará al cargo. Además, pidió al Gobierno de México y a Morena que sea puesto a disposición de las autoridades de Estados Unidos.
El también senador sostuvo que las autoridades mexicanas no estarían en condiciones de investigar o procesar a Rocha Moya, por lo que consideró que una actuación ante instancias estadounidenses enviaría un mensaje de gobernabilidad y ayudaría, según su postura, a recuperar la confianza dentro y fuera del país.
Durante su pronunciamiento, Alito Moreno lanzó diversos señalamientos contra el gobernador con licencia y aseguró que existen elementos públicos que respaldarían sus acusaciones. Sin embargo, estas expresiones corresponden a la postura del dirigente priista y no constituyen por sí mismas una determinación de responsabilidad legal.
Moreno también hizo referencia a la situación que atraviesa Sinaloa y afirmó que sus habitantes están enfrentando afectaciones importantes. El senador señaló que el PRI continuará presionando para que existan respuestas institucionales y condiciones que permitan recuperar la tranquilidad en la entidad.
Cualquier posible entrega o procedimiento contra Rubén Rocha Moya requeriría la intervención de las autoridades competentes y el cumplimiento de los mecanismos jurídicos correspondientes. Por ahora, las declaraciones de Alejandro Moreno forman parte de la confrontación política alrededor de la situación de Sinaloa y del futuro del gobernador con licencia.
 
 
 
 
 























