La caravana migrante cumple cinco días de avance por Chiapas

Los migrantes salieron de Huixtla y llegaron hasta Villa Comaltitlán, sin que hasta ahora su paso haya sido detenido por fuerzas federales.

La caravana conformada por miles de migrantes, en su mayoría centroamericanos y haitianos, que partió en días recientes desde Tapachula, Chiapas, avanzó este miércoles una veintena de kilómetros bajo el sol y llegó a Villa Comaltitlán, tras pasar una garita sin ser detenida.

El grupo reanudó su viaje por Chiapas de madrugada luego de partir del municipio de Huixtla.

Posteriormente, los migrantes se internaron sobre la carretera costera en Chiapas, avanzando varios kilómetros en un solo carril y de manera ordenada bajo temperaturas que superaban los 38 grados centígrados.

Oscar Hernández, de El Salvador, contó que la caminata ha sido difícil pero su meta final es llegar a la frontera norte, a pesar de las carencias que se tienen durante la travesía.

Los migrantes siguieron su curso hasta llegar a una garita del gobierno federal en Huixtla, donde pasaron sin contratiempos y sin ser molestados por elementos de la Guardia Nacional y agentes migratorios.

Al grito de «¡sí se pudo!», «¡libertad!» y «¡el pueblo unido jamás será vencido!», pasaron caminando por esta caseta.

Los elementos federales únicamente observaron el paso y tomaron fotografías del ingreso masivo de los extranjeros, que no se detuvieron con tal de poder llegar a Villa Comaltitlán horas después.

Para el activista del Centro de Dignificación Humana (CDH) Luis Rey García Villagrán, esta es también una marcha por la niñez, pues de los 4,000 migrantes que se estima que avanzan en caravana, unos 1,250 son menores.

Lorena del Socorro Saraica, de Nicaragua, insistió en que su propósito es llegar a la Ciudad de México para poder regularizar su situación con mayor celeridad en la sede del Instituto Nacional de Migración (INM), pues en Tapachula las autoridades están saturadas.

Debido a los rayos del sol y a la falta de agua, algunas mujeres se desmayaron y fueron atendidas por paramédicos de Protección Civil.

En tanto, autoridades locales donaron agua a los miembros de la caravana para evitar que se reprodujesen situaciones parecidas.

Los migrantes partieron el pasado sábado desde Tapachula y tienen como fin llegar primero a la capital de México y posteriormente a Estados Unidos.

La región vive una ola migratoria sin precedentes desde comienzos de año, con un flujo histórico de 147,000 personas detectadas en México de enero a agosto, el triple de 2020.

Además, las cifras de arrestos en la frontera de Estados Unidos con México alcanzaron en el pasado año fiscal escalas nunca vistas hasta ahora, con más de 1.7 millones.

Esta nueva caravana, que ha avanzado apenas unos 60 kilómetros en total, se puso en marcha luego de que en los primeros días de septiembre las autoridades mexicanas frustraron el avance de cuatro caravanas que partieron precisamente desde Tapachula.

Varias agencias de la ONU y organizaciones civiles criticaron entonces el uso de la fuerza en los operativos para desintegrar dichas caravanas.

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