El plan contempla un aumento salarial de 8%, la basificación de casi 11 mil trabajadores, contratación de especialistas, compra de equipo médico y nuevas camas hospitalarias.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció un programa emergente de 12 acciones que deberán implementarse en un plazo de 120 días para mejorar la atención a los derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), así como las condiciones laborales del personal médico y administrativo.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria explicó que la estrategia contempla incrementos salariales, contratación de trabajadores, adquisición de equipo médico y mantenimiento de instalaciones, con el propósito de fortalecer los servicios que ofrece la institución.
Destacó que las medidas se suman a los esfuerzos realizados para ampliar la infraestructura hospitalaria y contratar personal en las instituciones públicas de salud.
El director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, informó que el programa contará con una inversión de 11 mil 745 millones de pesos, recursos que se obtendrán mediante nuevos esquemas de contratación, optimización de espacios, eliminación de servicios subrogados y digitalización de procesos.
Entre las principales medidas destaca un incremento salarial de 8% para los trabajadores del Seguro Social, considerado por el funcionario como el más alto de los últimos 20 años. El ajuste se distribuirá en 4% al sueldo base y otro 4% como ayuda de renta, con una inversión adicional de 5229.4 millones de pesos.

En materia de equipamiento, se adquirirán 100 aparatos médicos de alta tecnología, entre ellos tres aceleradores lineales para tratamientos oncológicos, cuatro equipos de resonancia magnética, 26 tomógrafos y 67 mastógrafos. También se incorporarán 2917 equipos para distintos servicios hospitalarios y se enviarán otros 4756 a mantenimiento preventivo y correctivo.
El programa contempla además la incorporación de 18 mil 16 camillas y camas nuevas para las áreas de urgencias y hospitalización, así como la renovación de sistemas de aire acondicionado, equipos de lavado, instalaciones técnicas y elevadores.
Para reducir los tiempos de espera y mejorar la atención médica, el IMSS realizará 31 mil 700 cirugías mediante jornadas especiales y fines de semana. También se eliminará el cierre de agendas de consulta de especialidad por fin de año, con el objetivo de mantener disponibles las citas para los pacientes.
Otra de las medidas será garantizar el abasto de insumos en los pisos hospitalarios, modernizar los almacenes y agilizar la distribución de medicamentos. Para ello, se instalarán 1900 equipos de cómputo que permitirán digitalizar y simplificar la elaboración de recetas colectivas.
En los servicios de urgencias se prevé contratar personal, habilitar 48 módulos de trato digno y mejorar la comunicación con los familiares de los pacientes mediante la aplicación IMSS Digital, además de fortalecer la conectividad en las salas de espera.
 
 
 
 
 






















