El piloto mexicano logró su mejor resultado con Cadillac en Barcelona y confía en que las próximas mejoras lo acerquen a los puntos.
Sergio “Checo” Pérez continúa trabajando contracorriente en una temporada llena de desafíos. El piloto mexicano consiguió finalizar en la posición 14 durante el Gran Premio de Barcelona, resultado que representa su mejor actuación desde que se incorporó a Cadillac y también el mejor registro de la escudería estadounidense en la Fórmula 1.
Aunque la posición aún está lejos de los primeros lugares, el resultado dejó sensaciones positivas dentro del equipo, especialmente porque el tapatío logró completar una carrera exigente en uno de los circuitos más técnicos del calendario. Además, supo aprovechar los ocho abandonos registrados durante la competencia para escalar posiciones y sumar kilómetros valiosos de experiencia con el monoplaza MAC-26.
La carrera estuvo marcada por el triunfo del británico Lewis Hamilton, quien regresó a lo más alto del podio después de una larga sequía que se remontaba al Gran Premio de Bélgica de 2024. Sin embargo, dentro del garaje de Cadillac, la atención estuvo centrada en el progreso mostrado por Pérez y en los datos recopilados para continuar desarrollando el auto.
Al término de la competencia, el mexicano reconoció que el Circuito de Barcelona-Cataluña puso en evidencia las principales debilidades del monoplaza, pero también permitió identificar las áreas donde el equipo deberá concentrar sus esfuerzos durante las próximas semanas.
Pérez destacó que cada carrera finalizada representa una oportunidad invaluable para recopilar información técnica y comprender mejor el comportamiento del vehículo, especialmente en tandas largas donde Cadillac continúa enfrentando dificultades frente a las escuderías más competitivas.
 
 
 
 
 































