Autoridades, corporaciones de seguridad y ciudadanía reconocieron su valentía y entrega en cumplimiento de su deber; el gobierno municipal refrendó su respaldo a su familia.
Con honores, respeto y profundo reconocimiento a su vocación de servicio, el Gobierno Municipal de San Mateo Atenco rindió homenaje póstumo al Policía Primero Aldo Alfonso Campos Martínez, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber mientras intervenía para proteger la integridad de tres personas víctimas de un hecho delictivo.
La ceremonia luctuosa se realizó en la Plaza Cívica Benito Juárez y fue encabezada por la presidenta municipal, Ana Muñiz Neyra, acompañada por autoridades municipales, representantes de corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno, familiares, amistades y compañeros de la corporación.
Durante el acto solemne, se destacó la trayectoria profesional de Aldo Alfonso Campos Martínez, quien formó parte de la corporación municipal desde enero de 2021, desempeñándose en áreas estratégicas como el Centro de Mando, la Unidad de Análisis, el equipo de Escolta y como Jefe de Servicio, distinguiéndose siempre por su disciplina, profesionalismo y compromiso con la seguridad de las familias atenquenses.
Al dirigir un mensaje, la alcaldesa Ana Muñiz Neyra reconoció la valentía, integridad y sentido del deber que caracterizaron al elemento, señalando que su ejemplo permanecerá como inspiración para quienes dedican su vida al servicio público y a la protección de la comunidad.
Asimismo, expresó su solidaridad con los familiares del policía caído y reiteró el compromiso del Gobierno Municipal de acompañarlos y brindarles respaldo permanente ante esta irreparable pérdida.
Como parte del homenaje, la presidenta municipal entregó la Bandera Nacional a la esposa del elemento, como símbolo de honor, gratitud y reconocimiento por su entrega al servicio de la sociedad.
La ceremonia concluyó con el último pase de lista, uno de los momentos más emotivos de la jornada, en el que familiares, compañeros, autoridades y ciudadanos respondieron al unísono “¡Presente!”, honrando la memoria y el legado de quien entregó su vida en cumplimiento de su deber.
 
 
 
 
 























