Se llegó a un acuerdo con transportistas estableciendo mecanismos de seguimiento en materia de seguridad carretera, trámites y atención institucional.
El Gobierno de México y la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas A.C. (AMOTAC) acordaron una ruta de trabajo para dar seguimiento a las principales demandas del sector, como resultado de una reunión encabezada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y el subsecretario de Gobernación, César Yáñez Centeno Cabrera.

Durante el encuentro, autoridades federales y dirigentes transportistas suscribieron una minuta de trabajo que establece mecanismos de atención y seguimiento institucional a los planteamientos presentados por la organización, particularmente en temas relacionados con la seguridad en carreteras, simplificación de trámites y procedimientos administrativos.
Las autoridades reiteraron su disposición para mantener abiertos los canales de comunicación y coordinación con el sector, a fin de construir soluciones conjuntas que contribuyan a mejorar las condiciones de operación del transporte en el país.

Por su parte, representantes de AMOTAC informaron que, derivado de los acuerdos alcanzados, se determinó desistir de las movilizaciones y bloqueos carreteros programados, privilegiando el diálogo como vía para la atención de sus demandas.
El coordinador nacional de la organización, Miguel Ángel Santiago Solís, señaló que si bien aún existen temas pendientes por concretar, se logró avanzar en una minuta modificada que permitirá dar seguimiento a compromisos relacionados con el reemplacamiento, la agilización de trámites y la atención a presuntas irregularidades administrativas que afectan al gremio.

Asimismo, destacó que las autoridades federales se comprometieron a reforzar las acciones de seguridad en las carreteras del país mediante operativos y estrategias de vigilancia orientadas a proteger tanto a los transportistas como a los usuarios de las vías de comunicación.
Entre los puntos expuestos durante la reunión, se identificaron diversos tramos carreteros considerados de alta incidencia delictiva, particularmente en los estados de Puebla y San Luis Potosí, donde se prevé fortalecer las acciones de prevención y vigilancia.
 
 
 
 
 






















