Decenas de ciclistas llegaron enfermos tras competir bajo lluvia en una carrera belga previa al Giro.
Un inesperado brote gastrointestinal puso en alerta al pelotón internacional del Giro de Italia luego de que varios ciclistas presentaran fiebre, diarrea y vómitos tras participar en la Famenne Ardenne Classic de Bélgica.
Medios especializados señalaron que la combinación de lluvia intensa y estiércol de vaca dispersado en carreteras rurales habría provocado contaminación bacteriana entre los competidores.
El equipo Lotto–Intermarché reportó múltiples casos, incluidos los corredores Liam Slock y Milan Menten, quienes tuvieron que recibir atención médica por fuertes síntomas gastrointestinales. Incluso algunos equipos se vieron obligados a modificar sus alineaciones de última hora antes del arranque del Giro.
El director deportivo Maxime Bouet aseguró que “la mitad del pelotón está enferma”, mientras que otros conjuntos también confirmaron contagios similares tras la competencia belga.
La principal hipótesis apunta a una infección por campilobacter, bacteria que puede provocar severos cuadros digestivos durante varios días, aunque hasta ahora no existen resultados oficiales de laboratorio.
El incidente generó preocupación entre equipos y organizadores, que reforzaron las medidas sanitarias ante el temor de nuevos contagios durante las 21 etapas de la competencia italiana.
 
 
 
 
 






























