8-M: Las mujeres alzaron la voz ante la indiferencia

En torno a Palacio Nacional se desplegó una fuerza de 2 mil 300 policías; autoridades capitalinas estiman en 48 las personas heridas en las protestas: 36 mujeres policías y 12 civiles.

La marcha se replicó en varios estados del país, donde el común denominador fue la violencia de quienes piden frenar la violencia.

México conmemoró este 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer más tenso del que se tenga memoria. Las consignas de las mujeres, hartas de la indiferencia gubernamental, se vieron opacadas por grupos de encapuchados – varones y mujeres – que se dedicaron a vandalizar.
Cientos de mujeres marcharon hasta el Zócalo de la Ciudad de México y derribaron parte del cerco que rodeaba el Palacio Nacional, sede del Ejecutivo y residencia oficial del presidente Andrés Manuel López Obrador y la policía respondió con gases lacrimógenos, mientras que fuerzas de seguridad se apostaron en el tejado de Palacio Nacional; en un principio muchas manifestantes expresaron en redes sociales temor de que se tratara de francotiradores, pero el vocero del Gobierno, Jesús Ramírez Cuevas, explicó en Twitter que se trataba de “inhibidores de drones”, utilizados para “evitar vuelos sobre Palacio por ser un área reservada por seguridad”.
Las razones del hartazgo son simples: 68% de la población mexicana considera que la violencia de género ha aumentado notablemente este último año y un porcentaje similar (62%) cree que la actitud del presidente López Obrador frente a los movimientos feministas no es la adecuada.
Un año después de la multitudinaria marcha de 2020 y el histórico paro nacional femenino, el movimiento llega al 8-M, aún más indignado por escándalos como el del aspirante a gobernador de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, de Morena, acusado de dos violaciones y a quien López Obrador le ha ofrecido su apoyo incondicional.
En el país donde 10 mujeres son asesinadas al día y que tiene más de un 99% de impunidad en delitos de violencia sexual, miles de mujeres clamaron este lunes para decir basta. El problema es que, el verdadero reclamo se perdió ante la irrupción de mujeres y hombres embozados que se dedicaron a delinquir.
Al caer la noche, las manifestantes prendieron una hoguera a 10 metros de la valla que rodea Palacio Nacional, en el Zócalo, para lo cual quemaron los escudos de plástico que quitaron a la policía.
Pero mientras en la Ciudad de México se gestaba la asonada, en el Estado de México hubo también marchas de repudio. En Ecatepec, el colectivo Mujeres de la Periferia por la Periferia rompieron las puertas de cristal de la presidencia municipal con martillos y pintaron el monumento a la Trilogía de Morelos, Galeana y Matamoros con aerosoles de colores, mientras lanzaban consignas como: “Ecatepec feminicida”, “somos malas, somos malas, podemos ser peores y al que no le gusta se jode, se jode” y “que se nos proteja como a los monumentos”, entre otras.
En Toluca, la capital mexiquense, al pasar por Venustiano Carranza y la preparatoria número 1 de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), las mujeres realizaron pintas con mensajes como “¡Ni una Más!” o “¡En mi cuerpo mando yo!”, además, exhibieron a los acosadores, pegaron carteles y rompieron los cristales de dos patrullas de la policía estatal que estaban estacionadas. También ocasionaron destrozos en el primer cuadro de la ciudad, pintaron los muros y escalinatas de la Catedral, del Conservatorio de Música y de los Palacios Legislativo y Judicial, además de protagonizar enfrentamientos en la Facultad de Medicina.
Los hechos se replicaron en diferente puntos del país, como Mérida, Yucatán; Chilpancingo, Guerrero; Culiacán, Sinaloa: el Puerto de Veracruz; Zacatecas; Acapulco, Guerreo; Villahermosa, Tabasco; Querétaro; Morelia, Michoacán; y Cuernavaca y Cuautla, Morelos.
8 de Marzo, una fecha que obliga a reflexionar sobre lo que se está haciendo con el tema de la mujer, pero también para pensar en que algo debe hacerse para cambiar la tónica.

Botón volver arriba