Brote de coronavirus chino impacta en la economía de la prostitución en Nueva Zelanda.

 

De acuerdo con los medios neozelandeses, las trabajadoras sexuales de origen chino que radican y laboran en Nueva Zelanda se quejan de que ante el brote del temido virus ahora deben esconder su nacionalidad y ofrecer grandes descuentos a sus clientes, que les evitan por temor a contraer la nueva cepa del coronavirus 2019-nCoV que azota el país asiático desde diciembre del año pasado.

Según la información que recogen los medios locales, algunas de las sexoservidoras chinas han tenido que mencionar a sus clientes que son de origen coreano o japonés, o simplemente comentan que son asiáticas sin precisar su país de origen. Algunas otras han recurrido a descuentos de más del 50 %, debido a que el negocio cayó en la misma medida en tan solo una quincena. Por su parte, otra trabajadora que no es china, Lisa Lewis, detalló que ahora toma precauciones con sus clientes, a quienes no atiende si presentan síntomas de resfriado y solicita un aseo de manos constante.

Por otro lado, Dame Catherine Healy, activista de la organización New Zealand Prostitutes Collective, que defiende los derechos de los trabajadores sexuales en el país, ha subrayado que estos acontecimientos son «extremadamente preocupantes» y comentó a los medios que su principal temor es la capacidad de las personas para evitar este virus y sobrevivir financieramente.

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