Desplegaron brigadas, maquinaria y equipos especializados tras registrarse una acumulación superior a 12.5 millones de metros cúbicos de agua.
El Gobierno de la Ciudad de México, desplegó el operativo del Plan Tlaloque 2.0 para atender las afectaciones generadas por las lluvias registradas este domingo en distintos puntos de la capital.
De acuerdo con los registros oficiales, en la Ciudad de México se acumuló un volumen superior a 12.5 millones de metros cúbicos de agua, mientras que en la Zona Metropolitana del Valle de México la cifra alcanzó más de 27.7 millones de metros cúbicos.
Las precipitaciones más intensas se registraron en zonas como El Molino, en Iztapalapa; El Venado, en Huixquilucan; Topilejo y Planta Abasolo, en Tlalpan; así como puntos de Cuajimalpa y Gustavo A. Madero.
Como parte del operativo interinstitucional, dependencias capitalinas mantienen acciones de atención, monitoreo y prevención para reducir riesgos y apoyar a la población afectada.
El Heroico Cuerpo de Bomberos informó que atendió incidentes derivados de las lluvias, entre ellos la caída de 20 árboles, nueve encharcamientos, cinco cortocircuitos y tres postes caídos.
En tanto, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA) desplegó a 120 elementos operativos, entre ingenieros, técnicos y brigadistas, además de 49 equipos especializados para labores de desazolve, bombeo y atención de emergencias.
Las cuadrillas trabajaron en zonas afectadas de las alcaldías Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Tláhuac, Tlalpan, Venustiano Carranza y Xochimilco, atendiendo principalmente encharcamientos y afectaciones a la movilidad.
Uno de los puntos atendidos fue el cruce de Felipe Ángeles y avenida Tláhuac, en la colonia Zapotitlán, donde se realizaron trabajos para retirar el agua acumulada y restablecer las condiciones de la red de drenaje y circulación vehicular.
El Gobierno capitalino informó que los niveles en presas, ríos y cauces permanecen estables, mientras las dependencias que integran el Plan Tlaloque 2.0 mantienen vigilancia permanente para responder ante nuevas incidencias provocadas por las lluvias.
 
 
 
 
 



























