-Discurso de odio, violencia gráfica y fraudes y estafas se posicionan entre los riesgos más reportados en México.
El 68% de las personas en México enfrentó al menos un riesgo significativo en línea durante el último año, de acuerdo con la Encuesta Global Anual de Seguridad en Línea 2026 de Microsoft, realizada en el marco del Día del Internet Seguro.
Entre los principales riesgos reportados destacan el discurso de odio (34%), la violencia gráfica o explícita (32%) y los fraudes y estafas en línea (30%), siendo estos últimos la mayor preocupación en todos los grupos de edad.
En el caso de los adolescentes mexicanos, el ciberacoso continúa siendo un desafío, señalado por el 26% de los encuestados. No obstante, la encuesta revela señales de resiliencia: el 74% de quienes enfrentaron un riesgo buscó apoyo mediante conversaciones o reportes, y el 84% tomó medidas defensivas como bloquear contactos o cerrar cuentas para protegerse dentro del entorno digital..
La investigación también documenta el crecimiento en el uso de la Inteligencia Artificial Generativa. En México, el 36% de los participantes la utiliza semanalmente o más, principalmente para responder preguntas, planificar actividades y mejorar la eficiencia laboral. Sin embargo, el 85% expresó preocupación por su impacto en abusos, estafas y desinformación, mientras que solo el 29% considera poder distinguir con certeza imágenes reales de aquellas creadas con IA.
Entre los factores que facilitarían un mayor reporte de incidentes, los adolescentes señalaron la posibilidad de hacerlo de forma anónima con 50%; la certeza de que el reporte sea revisado con 48%, y opciones de reporte más visibles con 47%.
Estos hallazgos refuerzan la relevancia de contar con herramientas claras, accesibles y confiables que impulsen la participación activa de los usuarios jóvenes.
A nivel global, la encuesta ha recopilado más de 130,000 entrevistas en 37 países desde 2016, reflejando una década de evolución en la conectividad y en los riesgos digitales. Los resultados refuerzan la importancia de la colaboración entre industria, gobiernos, educadores, familias y sociedad civil para promover una cultura de seguridad digital basada en educación, empoderamiento y diseño responsable de la tecnología.
 
 
 

















