-Lo señalan de llamarlo “mono” y autoridades activan protocolo antirracismo.
Durante el partido entre el Benfica y el Real Madrid, todo se transformó en un episodio de tensión máxima cuando el protocolo contra la discriminación tuvo que activarse.
El Real Madrid tomó ventaja en el marcador tras un gol de Vinicius Jr. al minuto 50, durante el partido de ida del playoff de la Champions League. Sin embargo, el encuentro se vio marcado por un episodio extradeportivo luego de que el atacante brasileño denunciara supuestos insultos racistas, situación que derivó en la activación del protocolo correspondiente y una prolongada interrupción del juego.
La anotación llegó tras una jugada individual del extremo izquierdo quien enganchó desde el costado derecho y sacó un disparo potente y colocado, imposible de atajar para el guardameta local Anatoliy Trubin. Tras convertir, Vinicius corrió hacia el banderín izquierdo y celebró bailando frente a la tribuna del Benfica, celebración que más tarde sería sancionada.
De inmediato, Nicolás Otamendi y Gianluca Prestianni, jugadores del equipo lusitiano, se aproximaron al brasileño. En medio del intercambio, sudamericano se dirigió con premura al árbitro François Letexier para denunciar un supuesto insulto racista, lo que generó confusión en el terreno de juego debido a que, en ese instante, pocos comprendían el motivo del reclamo.
Tras la acusación, el colegiado central activó entonces el protocolo antirracismo al cruzar ambos brazos en forma de equis. Acto seguido, el futbolista del conjunto merengue solicitó respaldo a sus compañeros, quienes se replegaron hacia las orillas del campo del Estádio da Luz mientras se esperaba una determinación oficial por parte de las autoridades del encuentro.
Una de las repeticiones de la transmisión internacional enfocó a Gianluca Prestianni, quien, en el momento en que presuntamente habría proferido el insulto, se cubrió la boca con su propia camiseta. La imagen generó interpretaciones encontradas y dejó abiertas múltiples interrogantes en torno a la denuncia realizada por el atacante del conjunto merengue, quien aparentemente habría denunciado que fue llamado “mono”. Tras la interrupción del encuentro, un sector de los fanáticos comenzó a pitar en contra del jugador del Real Madrid.
Cabe destacar que Vinicius recibió tarjeta amarilla por su celebración tras el gol. Además, el árbitro expulsó a un integrante del cuerpo técnico del Benfica tras la polémica que se armó en el terreno de juego.
Mourinho intercambió algunas palabras con el brasileño en un tono tranquilo durante el protocolo. La interrupción se extendió por aproximadamente 10 minutos y, una vez reanudado el partido, el encuentro continuó a la espera de un eventual comunicado de los clubes involucrados y de la UEFA.
 
 
 























