Por unanimidad, el Senado aprueba la Guardia Nacional con mando civil

El proyecto de decreto fue devuelto con cambios a la Cámara de Diputados.

Contra los pronósticos, incluso del líder de los senadores de Morena Ricardo Monreal, quien no quiso lanzar las campanas al vuelo, en una votación simultánea, en lo general y particular, el dictamen para la creación de la Guardia Nacional logró los 127 votos de los senadores presentes en la sesión de este jueves.
El documento, respaldado por unanimidad, fue devuelto a la Cámara de Diputados para sus efectos constitucionales.
Al inicio de la discusión se informó que las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Segunda, enviaron a la Mesa Directiva una adenda al dictamen, propuesta por la Junta de Coordinación Política y avalada por todos los coordinadores de los grupos parlamentarios, además de los integrantes de dichas comisiones.
El Pleno aceptó, en votación económica, que el dictamen se discutiera con los cambios propuestos, entre los que destacan que la Guardia Nacional sea una institución de seguridad pública de carácter civil y el establecimiento de una temporalidad de cinco años para que las Fuerzas Armadas se retiren gradualmente de las tareas de seguridad pública.
Se precisa que esta institución estará adscrita a la secretaría del ramo de seguridad pública. Que la formación y el desempeño de los integrantes de la Guardia Nacional y de las demás instituciones policiales, se regirán por una doctrina policial fundada en el servicio a la sociedad, la disciplina y el respeto a los derechos humanos.
Se acordó facultar al Senado para analizar y aprobar el informe anual que el Ejecutivo Federal presente sobre las actividades de la Guardia Nacional. Se incluyó que el Presidente de la República designe al titular del órgano de mando superior y a los integrantes de la instancia de coordinación operativa interinstitucional, formada por representantes de las secretarías del ramo de Seguridad, de la Defensa Nacional y de Marina.
Al presentar el dictamen en nombre de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda, su presidenta, Ana Lilia Rivera, explicó que este es un paso para construir una nueva política de seguridad ciudadana, centrada en las víctimas y que garantice el respeto a los derechos humanos.
Precisó que la Guardia Nacional será una fuerza intermedia entre el diseño militar clásico y los cuerpos civiles de seguridad pública, estructurados para enfrentar amenazas no tradicionales o de mayor violencia, como la delincuencia organizada, terrorismo y narcotráfico, entre otros. Además, continuó, las Fuerzas Armadas estarán subordinadas al mando de autoridades civiles.

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