Desmantela Romero Deschamps oficinas del Sindicato Petrolero


En una operación constante, sin que medie documentación alguna, esbirros de Carlos Romero Deschamps, líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), se han dado a la tarea de desmantelar la oficina del organismo ubicado en la calle Zaragoza 15, en la colonia Buenavista.
De acuerdo con el testimonio de trabajadores petroleros, los últimos días han visto circular camiones de mudanza que se llevan muebles y cajas con archivos del inmueble y presumen que lo que realmente hacen es llevarse las pruebas de los fraudes que han cometido en contra de los trabajadores en los últimos 30 años.
De acuerdo con Óscar Solórzano, uno de los fundadores de sindicato alterno, Petromex, esta acción la realizan mientras Romero Deschamps no aparece por ningún lado. La última vez fue captado en el restaurante “Mesón de Puerto Chico”, cerca del Monumento a la Revolución, comiendo ensalada y bebiendo cerveza el miércoles 30 de enero, mismo día en que la Gran Alianza Petrolera, dirigida por Jorge Fuentes García, ratificó su denuncia ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) por su presunta relación con el huachicol.
Al respecto, Laura González, petrolera de la sección 45 en la Ciudad de México, también ha escuchado los testimonios de los camiones de mudanza que retiran documentos de la sede y, desde su punto de vista, ello deja en claro que ya todo terminó para Romero Deschamps, quien “tiene muchas cosas que pagar, muchas demandas. Sabe que es el huachicolero mayor”.
Raúl Romero, petrolero jubilado de la sección 34 de la capital del país, agregó que le han comentado que Romero Deschamps no ha ido a la oficina en las últimas dos semanas y quien despacha es el Secretario de Interior, Diputado Manuel Limón Hernández.
Son muchas las irregularidades que se han exhibido durante la gestión de Carlos Romero Deschamps. Trabajadores disidentes lo han denunciado penalmente desde 2004 en el marco del Pemex-gate, por el embargo de cuotas sindicales, la desaparición de fideicomisos, conflicto de interés al votar por la Reforma Energética y por huachicoleo, acusaciones y pruebas que fueron desestimadas durante los gobiernos de Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto y, cuando el Primer Mandatario Andrés Manuel López Obrador comentó que no había ninguna denuncia en su contra, se sumaron más.
Incluso, las denuncias abarcan a líderes sindicales regionales, las cuales van desde el acoso sexual, hasta la venta de plazas y extorsión a cambio de poder laborar en las plataformas petroleras.

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